Oviedo, M. M.
La familia Masaveu continúa con sus planes de crecimiento, en este caso a través de su negocio dedicado a los vinos con la compra del 50 por ciento de Bodegas Leda, en la Ribera del Duero. Otro 25 por ciento de la participación ha sido adquirida por José Masaveu, director general de Bodegas y Viñedos de la Casa Masaveu, y el 25 por ciento restante lo ha comprado el prestigioso enólogo Mariano García, de Bodegas Mauro.
El objetivo de esta alianza es revitalizar Bodegas Leda, que impulsará en el mercado dos productos diferenciados: Leda Viña Viejas y Más de Leda. Ninguna de ellas llevará etiqueta de denominación de origen, precisamente porque su método de elaboración los hace distinguirse.
El proyecto de colaboración empresarial establece que la familia García se centre en la dirección, gestión y producción del día a día de Bodegas Leda, mientras que Bodegas y Viñedos de la Casa Masaveu centralizará la coordinación de todas las áreas, la gestión financiera y la comercial.
La alianza entre ambas familias no es nueva. Ya se estrenaron en Bodegas Aalto, en las que también participa la familia astur-mexicana Nozaleda.
La Casa Masaveu, que preside Fernando Masaveu Herrero, tiene una dilata experiencia en la elaboración de vinos a través de sus cuatro bodegas, de reconocido prestigio nacional e internacional. A partir de sus propios viñedos elabora el caldo de Murua en La Rioja; Fillaboa, en Rías Bajas; Pagos de Aráiz, en Navarra, y Llagares Valverán, la mayor finca sidrera de Asturias y en la que elaboran sidra de nueva expresión.
Bodegas Leda carece de viñedos propios. Su singularidad reside en que se elabora tras la localización y control de viñedos viejos de la variedad tempranillo, asentados en suelos pobres y profundos, y con rendimientos que no sobrepasan los 4.000 kilogramos por hectárea. Leda Viñas Viejas y Más de Leda se elaboran y envejecen en una bodega ubicada en una señorial casona del siglo XIX de la calle mayor de Tudela de Duero, a escasos metros de Bodegas Mauro.