La segunda fase de la denominada Operación Navío ha supuesto el golpe casi definitivo a la banda de traficantes dedicada a importar cocaína desde Colombia y que el día 22 de octubre fue capturada con un cargamento de 55 kilos en un polígono industrial cercano a Salamanca.
El juez encargado de este caso, el titular de Instrucción 4, había decretado el secreto de sumario para tratar de cerrar la operación y detener al resto de miembros de este grupo y los agentes del Grupo de Estupefacientes de la Brigada de Policía Judicial, prácticamente, lo han conseguido tras los cuatro arrestos de los últimos días: E.M.E. (‘Fiti’, de 57 años), que cayó el día 7 de noviembre en su vivienda de Cabezón de Pisuerga; Mª Carmen R. G. (49), que fue detenida el 13 en Palencia; A.R.L. (45), que se le detuvo en su domicilio alicantino de Orihuela el pasado lunes 19; y Javier R.J. (‘Chivilla’, de 30 años), que fue capturado el miércoles 21 a la puerta de su casa de Tudela de Duero mientras ‘pasaba’ cocaína a otro joven del municipio (llevaba encima 7,1 gramos y una báscula de precisión).
Fuentes policiales cercanas a la investigación explicaron que estas cuatro personas serían miembros de la misma banda que fue apresada hace un mes, pero estarían «en un escalón inferior» dentro de la estructura del grupo. Al parecer, algunos como María del Carmen R.G. se encargaban de prestar apoyo financiero al resto de la organización, mientras que otros aportaban la infraestructura para poder importar la cocaína desde Colombia, descargarla en el puerto de Valencia y llevarla por carretera hasta alguna nave de cualquier polígono industrial de Valladolid y su entorno, antes de comenzar su distribución entre los distintos ‘narcos’ que habían encargado parte de la ‘coca’ y que les habían entregado dinero por adelantado.
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