Caja Rural de Soria ha conseguido un beneficio neto de 6,3 millones de euros en 2008, un resultado obtenido por la suma de la actividad económica financiera y de sus empresas participadas, que alcanzan las 150 y han arrojado dos millones de euros de dividendos. En ese sentido, el director de Caja Rural de Soria, Alfonso de la Lastra, señaló ayer que una de las principales estrategias de la caja es ser “la principal entidad financiera de la provincia”.
Otra de las apuestas de este año ha sido abrir nuevas oficinas de Caja Rural de Soria. “Nos dábamos cuenta de que el volumen de la entidad permitía aprovechar nuestras sinergias y durante el año hemos abierto ocho, el 25% del crecimiento se ha situado fuera de la provincia”, señaló.
El director de la entidad apuntó que “el modelo de autoexigencia y el hecho de que en Soria teníamos difícil crecer nos ha llevado a abrir nuevas oficinas que están funcionando muy bien”. La entidad ha abierto oficinas en Alcalá de Henares, Polígono Centrovía (Zaragoza), Guadalajara, Valladolid, Las Camaretas, Azuqueca de Henares y Tudela de Duero.
También ha invertido en nuevas empresas: Sigurd Technologie, Cylog, Desarrollo Industrial La Varga (Burgos), Rural Energías Aragonesas, Club de Golf, Soria y Turismo, Parques Eólicos del Este y Versoria TV. Estas empresas han creado 25 nuevos empleos.
En ese sentido, destacó el director de Caja Rural, la incorporación de personas que “aportan ideas, juventud y nos obligan a avanzar”. Además subrayó la apuesta “decidida” por el capital humano, que a su juicio hace “buenas o malas a las organizaciones”. De la Lastra habló del desarrollo de los equipos a través de cursos, el aumento de la plantilla en un 14% en las empresas (que se suma a los 200 empleados de la caja). También resaltó De la Lastra la adopción de medidas como el mes preparto (un mes voluntario y retribuido para las madres), medidas de conciliación de la vida familiar y laboral, flexibilidad horaria, así como el inicio del certificado de Empresa Familiarmente Responsable y el plan de igualdad, que en dos años ha conseguido que el 30% de los directores de oficina y el 35% de los directivos sean mujeres.
Para este año el director de la Caja Rural de Soria indicó que ante el aumento previsible de la morosidad se han destinado 1,4 millones de euros a provisiones genéricas. Indicó que la caja sigue un modelo de riesgos “pegado al sector primario, conservador y al tamaño de la provincia”, lo que provoca que el índice de morosidad sea menor que la media. La repercusión de los ERE, concursos y quiebras se dejará notar en la entidad y en ese sentido, pronosticó que la disminución del beneficio respecto a 2008 estará en torno al 20%.
Los beneficios de 2008 son un 26,40% inferiores a los del año 2007. El ritmo de crecimiento del margen financiero y ordinario (del 12,04% y del 11,64%, respectivamente) se ha mantenido por el empujón de la actividad bancaria tradicional.
El fuerte crecimiento de la morosidad y la incertidumbre del mercado han impulsado a la entidad a tomar medidas de prudencia y aumentar las provisiones por insolvencia, siguiendo las recomendaciones del Banco de España. De esta manera la caja destinó 1,4 millones de euros a cubrir posibles pérdidas en el ejercicio 2009. Esta medida ha frenado el beneficio, que sin provisiones habría crecido un 17%. De la Lastra indicó que Caja Rural ha sido “la entidad financiera que más ha prestado en la provincia en términos absolutos y relativos; un 48% de los créditos concedidos ha sido en Soria”. La entidad ha aumentado sus créditos a empresas un 17,16%, con un volumen de 118 millones de euros. De la Lastra señaló que la entidad no ha limitado el crédito a sus clientes y que han aumentado los “no clientes” que piden préstamos; en ese punto reconoció que “nos cuesta más dar, a quien durante años no ha sido cliente de la caja, ahora ponemos más reticencias”. Aún así la “previsión para 2009 es crecer por encima del 10% en inversión”, matizó el director de la caja.
Los recursos de los clientes de la entidad han aumentado también en más de cien millones de euros, con un crecimiento del 14,05%. Todos estos factores dieron como resultado un crecimiento del balance de saldos del 15%.
La entidad considera como uno de los “logros más significativos” la gestión de la morosidad, que se ha situado en Caja Rural en el 1,89%, por debajo del grupo de cajas rurales, que ha superado niveles del 3,50% y del conjunto del sistema financiero que ha cerrado en el 4%.
La estrategia de captación de nuevos clientes y socios ha seguido un ritmo de crecimiento del 14%, incrementándose el número de socios en 2.074, un 12,53%.
El índice Tier 1, que indica la solvencia de la caja, ha sido del 8,53%. De la Lastra señaló que es un buen resultado, en un momento en el que “la mayoría de los grandes bancos han tenido que hacer grandes ampliaciones de capital para estar por encima del 7,5%”.