Si el año pasado la nieve frustró la celebración del desfile de Carnaval en Tudela de Duero, en esta edición la intensa lluvia no impidió que cientos de tudelanos participaran con sus disfraces en un multitudinario recorrido que partió como estaba previsto desde la Plaza de España pasadas las cinco de la tarde. Esa valentía y arrojo de los vecinos desafiando a la climatología adversa del día, unido a la originalidad y creatividad de sus atuendos, hace que año tras año Tudela de Duero se supere y se convierta en un claro referente en el desarrollo de la fiesta de Don Carnal en la provincia vallisoletana.
Niños, jóvenes y mayores disfrazados de arañas, relojes, caperucitas rojas, balones, letras, radios, astronautas, bolas del mundo, presos, policías o boxeadores desfilaron al ritmo de la música popular de distintas charangas, además de divertidos zancudos y malabaristas. No faltaron tampoco engalanadas carrozas representativas, por ejemplo, de una caravana de mujeres con comisión de bienvenida incluida, la elaboración de la tradicional matanza del cerdo o el carnaval de Río de Carlinhos Brown, así como coquetos vehículos de bomberos, militares, ambulancia y policía local que portaban ilusionados un numeroso grupo de pequeños.
La comitiva recorrió las calles principales de la villa, donde la presencia de público debido a la lluvia no fue tan abrumadora como la de ediciones anteriores, hasta llegar al polideportivo San Roque, donde tuvo lugar con la llegada de la noche la entrega de trofeos y la verbena de baile con la orquesta Colores con la que todos los presentes movieron el esqueleto hasta que el cuerpo dijo basta. Hasta 4.130 euros en premios (mil más que el año pasado) se repartieron en las distintas categorías divididas en grupos e individual y adultos e infantiles. Una vez pasada la medianoche el ambiente festivo y de diversión se trasladó a los locales de copas del municipio con la presencia de personas procedentes de toda la comarca de Pinoduero.
Los actos continuarán mañana en Tudela con la actuación del grupo La Carraca, que ofrecerá desde las 18.00 horas un espectáculo musical infantil.
En Mojados e Íscar
Mientras, Mojados se engalana para el carnaval, unas fiestas que poco a poco han adquirido un alto nivel tanto en participación como en calidad de los disfraces que cada año supera al de la edición anterior.
Los alumnos del colegio público Tierra de Pinares fueron los encargados de abrir el viernes los carnavales de este año con varias fiestas y desfiles de disfraces. A pesar de que los comentarios que se vertían a primeras horas de la mañana tanto en la calle como en los establecimientos y bares giraban en torno al desplome del polideportivo de la vecina localidad de La Pedraja, donde también residen varios mojadenses, poco a poco el municipio fue cobrando la normalidad y a media tarde las calles fueron invadidas por las máscaras y disfraces que se dirigían hasta el pabellón polideportivo para participar en el desfile y en el concurso -el que participaron 120 personas en las categorías de grupos- organizado por el Ayuntamiento con coreografía de Eva Matesanz.
El jurado, formado por las Pucela Dance y el grupo vallisoletano de brake dance Iron Skulls, lo tuvo muy difícil a la hora de adjudicar los galardones, aunque al final se decantó por otorgar el primer premio de grupos a Visita guiada, un grupo de niños que representaron los cuadros del genial pintor Francisco de Goya, con espléndida coreografía y espectaculares disfraces.
En Tordehumos, hoy domingo los jóvenes quintos de la localidad, ataviados con el típico poncho, correrán el bollo y haciendo sonar un almirez de bronce pedirán el aguinaldo a los vecinos que les invitarán a las orejas y torrijas propias de estas fechas.
Es Íscar, cientos de personas acudieron a la discomovida instalada en la Plaza Mayor con pantallas gigantes y la animación de malabares.