
Los hechos ocurrieron a las 5.10 horas de la mañana en la Avenida de Madrid, en concreto en el cruce de ésta con la calle Miguel Jadraque cuando el alumno de la Benemérita, que no estaba de servicio, disparó desde un coche a Víctor I. R., vecino de la localidad lagunera, al que alcanzó con dos balas. Una de ellas fue a parar a la zona abdominal con salida en base renal izquierda y la otra al muslo derecho. De manera inmediata recibió una llamada el Centro Operativo de la Guardia Civil de Valladolid alertando que se encontraba una persona con impacto de bala tendida en el suelo. Se movilizaron entonces los correspondientes equipos y se dio aviso a Emergencias y a la Policía Local de Laguna.
Minutos después, agentes municipales y del Instituto Armado comprueban que efectivamente un joven se hallaba tendido junto a la sucursal de Caja Laboral en la Avenida de Madrid sin que haya rastro del posible agresor. La UVI Móvil del 112 llegó rápidamente y permanció, según algunos testigos, alrededor de veinte minutos intentando estabilizar a Víctor I. R. Posteriormente se le trasladó al hospital Río Hortega, donde permanece ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos con pronóstico grave y, aunque no se teme por su vida, sí existe cautela por su evolución en las próximas horas.
Pelea previa
Tras un primer análisis en el mismo escenario de los hechos, los agentes de la Guardia Civil comprobaron la existencia de varios casquillos y se da la circunstancia de que son balas de nueve milímetros parabelum, marca Santa Bárbara, que coincide plenamente con la utilizada por los agentes de la Benemérita.
En ese mismo momento llegan los primeros datos de lo sucedido y se constata la participación del herido en una reyerta previa en la que también había tomado parte el Guardia Civil en prácticas. Algunos de los testigos hablan incluso de dos peleas a lo largo de la madrugada de ayer, una de ellas marcada por una especial brutalidad hacia un joven rodeado por un grupo de personas pero que nadie es capaz de identificar.









