La ya tradicional guerra de cada verano contra el cultivo de marihuana en la provincia arroja este año un balance de dieciséis detenidos y doce plantaciones desmanteladas en ocho municipios entre los meses de julio y octubre.
Los agentes, en especial de la Guardia Civil -sólo dos de las operaciones las realizó la Policía Local en la capital-, parecen haber escudriñado en este periodo detrás de cada muro y a través de cada ventana por la que asomara una hoja de la hierba prohibida. Así consiguieron incautarse de 156 plantas con un peso de 191 kilos -cada ejemplar se pesa entero, raíces incluidas, a la hora de tramitar la pertinente denuncia-.
El vacío legal existente sobre el cultivo y elaboración de esta sustancia llevó a los dieciséis detenidos a pasar por las dependencias policiales en calidad de detenidos antes de salir en libertad con cargos salvo honrosas excepciones de arrestados con más kilos de lo normal y auténticas cadenas de producción al por mayor de la droga.
La mayoría alegó en su descargo que las plantas eran para su propio consumo aprovechando las lagunas de una legislación que no concreta las cantidades mínimas y máximas de cultivo a pesar de que sí permite el consumo. De ahí que en el caso de poder demostrar su adicción, muchos de los procesos acaben tradicionalmente con sanciones administrativas en aplicación de la denominada Ley Corcuera, que recoge multas de 300 a 3.000 euros por infracción grave.
De no ser así, es decir, si se demuestra que su intención era la venta, se enfrentarían a penas de uno a tres años de cárcel en virtud del artículo 368 del Código Penal.
Las edades de los detenidos oscilan entre los 17 -dos menores fueron imputados en Villanueva de Duero a comienzos del verano con 22 plantas- y los 63 años -el mayor de los sospechosos fue detenido en Medina del Campo el 9 de julio por tener 35 plantas en una finca-. El perfil de los presuntos 'minitraficantes', no obstante, responde más bien a jóvenes de entre 20 y 30 años adictos a esta sustancia.
Pero la ley es la ley y la Benemérita insiste durante cada periodo estival en una 'operación marihuana' desplegada esta vez en Laguna de Duero (tres plantaciones), Simancas (dos), Valladolid (dos), Villanueva de Duero, Tordesillas, Medina del Campo, Cabezón de Pisuerga y Tudela de Duero.