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Diez heridos, dos de ellos por asta de toro, en un peligroso segundo encierro |
Toros

/GABRIEL GÓMEZ
En la zona del Embudo se vivieron momentos de intenso peligro, tensión y pánico entre los espectadores
Nuria Pascual Mayo - Cuéllar
Diez heridos, dos de ellos por asta de toro, es el balance de l segundo de los encierros celebrado en el municipio. Un encierro que se inició con más de quince minutos de antelación sobre el horario previsto pillando de improviso a espectadores, fuerzas del orden, operarios municipales y servicios médicos.
Los momentos de mayor peligro y tensión se vivieron en El Embudo con la llegada del primero de los toros en torno a las 9.12 de la mañana. Las compuertas de la Avenida Camilo José Cela permanecían abiertas y los operarios se apresuraron a cerrarlas cuando la res ya descendía hacia el recorrido urbano. Esta misma res posteriormente logró levantar una de las talanqueras en la confluencia de las calles Resina y Concepción donde se produjo una de las cogidas a un espectador cuellarano.
El segundo de los astados causaba de nuevo el pánico en El Embudo al romper uno de los vallados de madera y alcanzar a varios espectadores que quedaban atrapados. La labor de caballistas y aficionados logró reconducir el toro al recorrido. Entre los sucesos provocados por una y otra res el resto del encierro entraba en el recorrido entre la confusión.
Según señaló el cirujano jefe de la Plaza de toros de la villa, Teófilo Nieto, en laenfermería de la Plaza de Toros se atendió a 10 personas, “de las cuales dos eran por asta de toro y las demás contusiones, heridas, fracturas...”,.
Nieto indicó que seis de ellos fueron evacuados al Hospital General de Segovia, cuatro de ellos para realizarles exploraciones radiológicas de huesos y observación y dos para su ingreso tras habérseles practicado intervenciones quirúrgicas en la enfermería. En cuanto al pronóstico fue grave para cuatro de ellos sin que se tema por la vida de ninguno.
De los heridos por asta de toro, el cuellarano Florentino Muñoz, alcanzado en la calle Resina, presentaba tres cornadas una en la pierna izquierda, otra en la región inguinal izquierda y otra en el vacío derecho. El segundo, F.R.A., madrileño de 28 años, tenía una herida en la cara interna del muslo izquierdo producida por la res que rompió la talanquera en El Embudo.
Entre los demás heridos, entre ellos algunos cuellaranos y otros procedentes de localidades como Navas de Oro, Serrada o Tudela de Duero, contusiones cervicales, rotura de clavícula y heridas diversas.
Lo sucedido en este encierro reabrió el debate entre vecinos, Ayuntamiento y colectivos sobre si es o no necesaria la instalación del doble vallado.
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