
Precisamente ayer, la Asociación para la Conservación y Estudio de la Naturaleza de Valladolid (Acenva) y la Asociación Naturalista Grupo Ornitológico Alauda remitirán una carta a la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, para poner en su conocimiento «las nefastas consecuencias» que podría ocasionar en el medio ambiente de la provincia vallisoletana la ejecución de un trazado diferente a la sur-duplicación de la autovía del Duero, la A-11.
Estos colectivos no dudan de que una vez que la Comisión Europea de Medio Ambiente «conozca la auténtica verdad medioambiental de la zona, y no la distorsionada versión que ciertos colectivos afectados», no dudara en dar luz verde a la duplicación de la actual carretera como opción «infinitamente menos agresiva con el medio natural de la zona». Al respecto, las asociaciones precisaron que la duplicación total de la actual N-122 «no afecta ni a un solo metro cuadrado» de superficie protegida LIC (lugar de interés comunitario) entre las localidades de Tudela de Duero y Peñafiel, mientras que la opción Norte Centro requiere la construcción de un nuevo puente sobre el LIC Riberas del río Duero y afluentes, tras pasar la localidad de Peñafiel, informa Europa Press.
Las asociaciones firmantes creen que la duplicación de la actual N-122 no vulnera en absoluto la directiva europea del consejo del 21 de mayo de 1992 relativa a la conservación de los hábitat naturales y de la fauna y flora silvestre.





