
Miércoles, 15-10-08
ICAL
Víctor Morlán y Antonio Silván, en la reunión de ayer en Madrid
FÉLIX IGLESIAS
VALLADOLID. El secretario de Estado del Ministerio de Fomento, Víctor Morlán, comunicó ayer al consejero de Fomento de la Junta de Castilla y León, Antonio Silván, que la resolución definitiva del tramo más conflictivo de la autovía del Duero (Zaragoza-Portugal), concretamente entre las localidades vallisoletanas de Tudela de Duero y Quintanilla de Arriba, se adoptará en verano de 2009. Este nuevo aplazamiento llevó ayer a Silván a calificar a esta infraestructura como la «autovía del sinsentido», paralizada en el mencionado tramo desde la llegada del PSOE al Gobierno en 2004.
Ésta es la principal conclusión de la reunión que mantuvieron ayer en Madrid Silván y Morlán para repasar los proyectos de infraestructuras en la Comunidad, que en opinión del Gobierno regional están acumulando grandes retrasos, caso de la autovía León-Valladolid, del que queda pendiente del mayor tramo, entre Santas Martas y Villanubla, y que ayer también fue objeto del encuentro entre ambos mandatarios. Morlán precisó que este tramo fue sometido a información pública en septiembre.
Silván recordó que estos dos ejes «son imprescindibles no sólo para la Junta sino para toda Castilla y León y su desarrollo económico y social», por lo que lamentó la nueva dilación del Ministerio de Fomento a la hora de fijar plazos y cantidades concretas para la conclusión de estas dos autovías «esenciales».
Plazos concretos
Sin embargo, donde sí ofreció fechas Morlán fue para las autovías de la Plata A-66 (excepto el tramo Benavente-Zamora), de la Meseta A-67 (Palencia-Santander) y la Salamanca-Ávila (A-50, además de la prolongación de la A-62 hasta Fuentes de Oñoro. Todos estos tramos, que suman más de 300 kilómetros, entrarán en funcionamiento entre este año y el próximo según confirmó el secretario de Estado a Antonio Silván.
Además, el consejero de Fomento, aprovechó la reunión, solicitada por la Consejería, para poner sobre la mesa la necesidad de impulsar otras infraestructuras viarias esenciales para la región. En este sentido, Silván recordó a Morlán una serie de infraestructuras necesarias fruto del acuerdo del Diálogo Social con los agentes sociales y económicos. caso de la conexión de Ávila con la A-6; la conexión Toreno-La Espina, constituyendo una infraestructura de carácter suprarregional de comunicación con Portugal; la conexión León-Braganza, también de carácter suprarregional y salida Portugal, y la San Esteban de Gormaz con la A-1, la Burgos-Soria-Calatayud.
En cuanto a las infraestructuras ferroviarias, Antonio Silván demandó de Víctor Morlán la concreción sobre los servicios de alta velocidad entre Valladolid y Madrid una vez confirmada la implantación el próximo año de lanzaderas en este tramo. El secretario de Estado de Estado confirmó que no se incrementarán ni los servicios ni las frecuencias entre ambas localidades, quedándose en dos Aves y tres lanzaderas al día en cada sentido. Según recordó el Ministerio de Fomento, las lanzaderas apenas amplía el tiempo del trayecto en unos minutos y ofrecerá el servicio por un coste notablemente más económico.
En este capítulo, el consejero de Fomento exigió la agilización de las obras y plazos administrativos para el resto de las conexiones de alta velocidad (Valladolid-Burgos-Vitoria, Venta de Baños-Palencia-León, variante de Pajares, Olmedo-Zamora-Lubián y Medina del Campo-Salamanca), que a juicio de la Consejería ya están acumulando retrasos.
Finalmente, Víctor Morlán se compremetió a recibir y estudiar las propuestas de la Junta de Castilla y León para la revisión del Plan de Infraestructuras del Estado que el Gobierno pretende realizar a finales de 2009.

