Sábado, 14-03-09
MONTSE SERRADOR
VALLADOLID. La Autovía del Duero protagonizó ayer un nuevo capítulo en la larga historia de una obra de infraestructura que va camino de convertirse en la obra más retrasada, no ya de la Comunidad sino de toda España. Y es que la decisión adoptada por el Ministerio de Fomento supone una vuelta de tuerca más a una vía de comunicación cuyo trazado en la provincia de Valladolid sigue sin decidirse y, lo que es peor aún no se intuye.
El 28 de junio del pasado año el Ministerio de Fomento licitó el proyecto de trazado y la construcción de los dos tramos de la futura A-11 (actual N-122) entre Quintanilla de Arriba y Tudela de Duero (Valladolid), al mismo tiempo que un anteproyecto del mismo recorrido que busque una alternativa al anterior para evitar la afección sobre las bodegas de la Denominación de Origen Ribera del Duero. La convocatoria fue resuelta ayer, casi nueve meses después. De esta forma, será la UTE (Unión Temporal de Empresas) formada por Getinsa Ingeniería, S.L. y Tecopysa, S.A. la encargada de desarrollar unos proyectos cuyo coste asciende a casi tres millones de euros y cuyo plazo de ejecución es de 18 meses.
La Ley de Carreteras
El hecho de que se haya adjudicado la redacción del proyecto de trazado, cuando aún no se ha decidido definitivamente cuál será ese trazado, al tiempo que se adjudica un anteproyecto que analizaría posibles alternativas y que, en definitiva, sería el estudio informativo de otro recorrido, no deja de ser una medida «excepcional», según señalaron a ABC técnicos de infraestructuras, Esa posibilidad está contemplada como tal por la propia Ley de Carreteras del Estado, en la que se recoge que la figura para delimitar el mejor trazado de una vía es el estudio informativo (primer paso en el proceso, que después pasa a la Declaración de Impacto Ambiental y posteriormente a la redacción del proyecto). Sólo en casos excepcionales, se recurre a otra fórmula, como ha sucedido con la Autovía del Duero cuyo consecuencia más inmediata es la dilación en el tiempo del proyecto.
Así las cosas, el proyecto de trazado que comenzará a realizar la empresa adjudicataria se hará sobre el desdoblamiento de la N-122, tal y como recogía la Declaración de Impacto Ambiental y el estudio informativo y tal y como proponía el PSOE en su programa electoral de hace cinco años, pero que es rechazado por las bodegas de la Denominación de Origen que se ven afectadas en algunos de sus viñedos más singulares.
La llegada de los socialistas al Gobierno supuso la paralización del proyecto aprobado por el PP por el que la Autovía del Duero discurriría por la llamada alternativa Norte, al otro lado del río, una opción que, en este caso, no gustaba a municipios como Tudela de Duero o Peñafiel, ni a los agricultores, por sus efectos sobre el regadío
Vuelve la opción Norte
Curiosamente, el anteproyecto adjudicado por el Ministerio de Fomento para estudiar una alternativa a la duplicación de la N-122 (sobre la que se ha adjudicado el proyecto de trazado) establece una zona de actuación que vuelve a cruzar el Duero por lo que, nuevamente, se incorpora la opción Norte a los posibles trazados de la Autovía del Duero.
Sin embargo, si se aceptarse un trazado distinto a la duplicación de la N-122, la obra sufriría de nuevo un considerable retraso ya que habría que proceder otra vez a la elaboración de un estudio informativo y de una declaración de impacto ambiental. Fuentes consultadas por este periódico apuntan a que se dará por buena la llamada opción sur-duplicación en el tramo Quintanilla de Arriba-Tudela de Duero, de forma que el estudio de posibles alternativas sea una forma de callar a los detractores de esta opción y, sobre todo, de dar una respuesta a la Comisión Europea a la que algunos bodegueros llevaron su denuncia sobre el trazado de la carretera.
Para el delegado del Gobierno en Castilla y León, Miguel Alejo, la adjudicación del Ministerio es un impulso más a una infraestructura -de la que ha reconocido que acumula retraso- y que permite avanzar en la redacción de un trazado ya definido, al mismo tiempo que se estudia una alternativa que, de rechazarse, ya cuenta con un proyecto elaborado.

