El Consejo de Gobierno de la Junta de Castilla y León aprobó hoy el Plan Regional de Carreteras 2008-2020, que recoge una inversión de 6.300 millones de euros. Con esta cuantía, entre otros, se construirán 475,8 kilómetros nuevos de autovías y accesos a ciudades, se modernizarán 5.356 kilómetros y se realizarán tareas de conservación en otros tantos para contar, a la finalización del plan, con 11.520 kilómetros de red autonómica, frente a los 11.286 que existen en la actualidad.
Así lo señaló el consejero de Fomento, Antonio Silván, tras la reunión de consejeros, donde recordó que la red regional es la más extensa de España, al tiempo que significó que el plan es fruto también del diálogo social y se ha sometido a información pública y a audiencia de las administraciones para lograr “vertebrar el territorio y conseguir una Comunidad mejor comunicada”. Al Plan se presentaron en sus dos meses de alegaciones un total de 180, según señaló Silván, de las cuales el 50 por ciento son de particulares en contra de la construcción del tramo de autovía Santa María del Tíetar-Piedralves.
En su intervención, Antonio Silván explicó que el Plan supondrá la modernización de 5.356 kilómetros con una inversión cercana a los 3.500 millones de euros, así como la conservación de la red con casi 2.000 millones de inversión. El Plan contempla, asimismo, el diseño de diez grandes ejes de comunicación que se complementarán con las vías de alta capacidad. Estos ejes son Ponferrada-Miranda de Ebro (367,5 kilómetros y 501,3 millones); León-Puebla de Sanabria (118,6 y 225,7); Palencia-Guardo (108 y 135,9); Zamora-Segovia (183,3 y 128,25); Salamanca-Vega Terrón(143,6 y 85,92); Palencia-Aranda de Duero(104,9 y 72,44); Almazán-Gómara-Ágreda (71,6 y 179); Toro-Cuéllar (151,5 y 202,6); Segovia-Aranda de Duero (114,4 y 63,4) y Valladolid-Medina del Campo (46,9 y 35,88). En estos ejes principales de comunicación se ejecutarán más del 50 por ciento de los kilómetros de autovías previstas, así como 62 variantes de población que contribuirán a eliminar todas las travesías de todos ellos.
Además, recordó que los grandes ejes de este plan están basados en la “modernización, la conservación, la seguridad, la accesibilidad y el desarrollo sostenible”. Así, como principales novedades, el plan prevé la construcción de 124 variantes de población para evitar las travesías, la construcción de 475,8 kilómetros en 15 autovías (1.376 millones), así como los 17 accesos a ciudades y desdoblamientos y más de 83,8 kilómetros de nueve nuevas carreteras, dirigidas a mejorar las conexiones con las zonas rurales, con una inversión global de estas actuaciones de 2.271,1 millones de euros.
Entre las autovías nuevas estarán la CL-501 Santa María del Tíetar-Piedralves, con un total de 15 kilómetros y 52,5 millones de euros; la conexión de Ávila con la A-6 (30 kilómetros y 75 millones de euros); CL-628 Medina de Pomar-Villarcayo (7,7 y 26,95); CL-622 León-La Bañeza (41,7 y 104,2); CL-626 Villablino-Piedrafita de Babia (11,9 y 71,4); CL-626 La Magdalena-La Robla (16 y 40); CL-631 Toreno-Páramo (16,6 y 182,6); CL-613 Palencia-Paredes de Nava (15 y 37,5); CL-615 Palencia-Carrión (42 y 105); CL-510 Salamanca-Alba de Tormes (20 y 50); CL-605 Segovia-Santa María Real de Nieva (29 y 72,5); SG-20 conexión CL-601 y CL-605 Ronda Noroeste (6 y 21); CL-101 Ágreda-Almazán (71,6 y 179); CL-602 Medina del Campo-A-6-CL-601 Cuellar (53 y 132,5) y la CL-600 Ronda Supersur (Simancas-Tudela de Duero) con un total de 23,3 kilómetros y 58,25 millones de euros de inversión.
Otro de los grandes objetivos de esta nueva planificación, según Silván, es mejorar la red local y sus accesos. Así, explicó que en este contexto se modernizarán más de 3.200 kilómetros de la red regional que cuentan con un ancho inferior a seis metros, de tal forma que en 2020 no exista ninguna carretera con ancho inferior a esta cuantía. Por provincias, se mejorará el ancho de vía de 341 kilómetros en Ávila; 861 en Burgos; 323 en León; 724 en Palencia; 142 en Salamanca; 126 en Segovia; 250 en Soria; 200 en Valladolid y 277 en Zamora.
Conservación de la red y seguridad
Otro de los pilares fundamentales del Plan es la conservación del patrimonio viario de Castilla y León para lo cual se destinarán 1.980,74 millones de euros al mantenimiento de la red autonómica, lo que supone el 37 por ciento de la inversión total del Plan. Esta dotación presupuestaria se irá incrementando de manera progresiva en cumplimiento de los acuerdos del Diálogo Social.
En este apartado del Plan, destacan las actuaciones puras de conservación, rehabilitación estructural de los firmes, señalización, balizamiento y equipamiento con sistemas de protección más modernos. Una de las iniciativas más importantes en materia de conservación serán las actuaciones de refuerzo de firmes sobre 6.738,6 kilómetros de la red de titularidad de la Comunidad, con una inversión de 914,2 millones de euros.
El Plan atenderá con 1.095,1 millones de euros las necesidades de acondicionamiento y conservación de la red autonómica de alta capacidad (León-Burgos y Valladolid-Segovia) así como la colaboración con las administraciones territoriales, apartado al que la Junta destinará 273 millones de euros a la mejora de este tipo de infraestructuras.
En cuanto a la seguridad vial y, especialmente, a la instalación de los modernos sistemas de seguridad y protección de motoristas cabe destacar la sustitución de los postes de doble T por postes tubulares. El Plan prestará especial atención a los tramos de concentración de accidentes, especialmente en intersecciones y travesías con mejores condiciones de visibilidad, y también se renovará y prestará atención a la señalización tanto horizontal como vertical. En este contexto, se actuará sobre 124 variantes de población para eliminar conflictos en las travesías.
Protección del medio ambiente
El Plan de Carreteras destina un capítulo importante, tanto en el apartado de Modernización como en el de Conservación, al desarrollo sostenible y la protección del medio ambiente, para lo cual destinará 173,7 millones de euros. Entre las iniciativas previstas en este apartado destacan la ordenación ecológica, estética y paisajística, la reforestación, la reducción en el uso de recursos naturales mediante el reciclado de firmes, empleo de áridos y los residuos de construcción y demolición, y, como principal novedad, con más de 104 millones de euros de inversión, el uso de betún mejorado con polvo de caucho de neumáticos fuera de uso.
Del mismo modo, el consejero aseguró que dentro de este plan se va a colaborar con las entidades locales y diputaciones provinciales para mejorar la red local, una cooperación que se concreta en un total de 273 millones de euros.