
«¿Ésta es la única preocupación del alcalde de Arroyo, instalar multinacionales que son auténticos monstruos que vienen a devorar capital a base de contratos basura y mano de obra barata? Señor alcalde de Arroyo, una gran empresa como la papelera va a dejar a cientos de empleados en la calle y a familias sin su pan de cada día. Deje esta batalla absurda por instalar esta gran superficie y preocúpese por sus actuales trabajadores, que están más indefensos que nunca. Basta ya de recalificaciones y pelotazos urbanísticos en Arroyo.» Emilio
«¿No hay ya demasiados centros comerciales en Valladolid? ¿Esto me huele mal!» J. de Ubrique
«Bueno, no hay de qué quejarse tanto. Tendremos un sitio más para ir donde habrá de todo, el Ikea más grande del país. Un atractivo para el que vendrán mucha gente de las ciudades colindantes a nuestra ciudad. Porque ya que vienen a Arroyo, que ya es como un barrio más, entrarán en Valladolid. Lo malo será los contratos basura que genere este centro comercial. Y por otra parte, me gustaría decir que mucho quejarse aquí, pero bien que luego todo el mundo va. Cuánta hipocresía.» Ian
«No sean tan provincianos. Es un centro comercial que será visitado por muchas capitales vecinas de la misma manera que la gente se alquila furgonetas para ir al Ikea de Madrid. Es para todos, no sólo para los de Valladolid. Para mí es otra empresa más. ¿Que contratan a cien? Pues mira, cien personas más que ya tendrán trabajo.» Grimar
«Por muy mal que pague Ikea, seguro que cientos de jóvenes prefieren esto a la basura de trabajos que se ofrecen en empresas familiares del polígono de San Cristóbal, y nadie pide que se vayan. Los que sí se van son cientos de jóvenes a Madrid. A ver si de una vez Valladolid se hace ciudad y deja de ser esa capital de provincias austera y negativa de toda la vida. Aunque lo dudo, porque esto va en los genes.» Fidel







