El director de la Oficina del Portavoz de la Junta elogia la sobriedad de la Pasión en Villavicencio
'La austeridad, la sobriedad y el recogimiento son los rasgos de la Semana Santa de Villavicencio'. Así de contundente se mostró ayer el director de la Oficina del Portavoz de la Junta de Castilla y León, el periodista Luís Barcenilla, en su intervención de apertura de las celebraciones de la Semana Santa en esta localidad de Tierra de Campos.
Ante el recién restaurado retablo de la iglesia de Santa María, Barcenilla, presentado por el también periodista Francisco Cantalapiedra, elogió 'la fidelidad de las gentes' de esta villa hacia sus tradiciones semanasanteras 'que les lleva a permanecer aquí cuando muchos huyen aprovechando los días de vacaciones con el único fin de ofrecer su sacrificio y a la vez continuar con un quehacer que iniciaron hace veinte siglos sus antepasados'.
Con versos de Lope de Vega y Gerardo Diego, el director de la Oficina del Portavoz de la Junta desgranó el momento central del descendimiento, acto que se celebra el Viernes Santo en Villavicencio y resaltó 'la dignidad, la sencillez y el respeto' con los que los vecinos de la localidad representan este pasaje evangélico, características que 'contagian a los forasteros y visitantes' y convierten estas celebraciones 'en intensas, que a creyentes y o creyentes les hacen reflexionar sobre los sentimientos más íntimos y profundos que los hombres pueden albergar'.
Tras el pregón dio comienzo un concierto de la Orquesta de Pulso y Púa de Tudela de Duero, dirigida por Jesús Gutiérrez Lebrero, que interpretó obras de Manuel M. Ponce, Daniel Fortea, Vivaldi, Granados y Mozart.