
Uno de los bravos logró salirse de la manada y en su huida llegó hasta una zona cercana al río Cega donde finalmente tuvo que ser inyectado y conducido a los toriles de la plaza de toros. Afortunadamente, la lluvia cesó momentos después y con sol y sin polvo en el campo, los caballistas picaron a las reses poco antes de llegar al embudo de entrada y los aficionados pudieron contemplar un encierro limpio en el que todos los astados, salvo el escapado, entraron rápidamente en el reco- rrido urbano camino del coso.
La nota negativa la protagonizaron dos caballistas que fueron derribados de sus monturas cuando comenzó el galope final. Uno de ellos, Mario Viñas Tejero, un joven de Tudela de Duero, al que su caballo le cayó encima, fue trasladado por miembros de Cruz Roja hasta la enfermería donde fue atendido por contusiones en un costado, según informaron fuentes de Cruz Roja.
La tarde dominical estuvo dedicada a los niños que disfrutaron en la carpa con el espectáculo del grupo infantil Chispas.| TIERRA DE PINARES | MOJADOS |




