Un hombre que viajaba con su mujer en un turismo Opel, en la noche del pasado jueves cuando colisionó con una furgoneta Volkswagen, conducida por un joven de 30 años, vecino de
Tudela de Duero, continuaba ayer ingresado en el Hospital Clínico con pronóstico grave. La Guardia Civil mantiene custodiado al joven hasta que pase a disposición de la magistrada de Instrucción número 6.
El suceso se produjo sobre las 22.30 horas y finalizó con tres personas heridas, entre ellas el causante del accidente que tuvo que ser abatido de un disparo en la pierna por agentes de la Guardia Civil, al no responder a las indicaciones para detenerse. El matrimonio herido es el varón de 69 años, A. G. R. y su mujer de 64 años, M. G. C.
Esta mujer evoluciona favorablemente en el Río Hortega, pese a las heridas del choque. El autor del siniestro, A. H. P., conocido como 'El Pájaro', tiene además de las lesiones por el accidente las provocadas por el arma blanca que utilizó al salir del vehículo. Todo se inició en la capital vallisoletana cuando durante un control rutinario montado por la Policía Nacional en el barrio de Pajarillos el joven conductor se saltó la barrera y emprendió la huida hacia la carretera de Boecillo (CL-601). En este punto tomó la carretera de las Maricas donde varias patrullas de la Benemérita trataron de detener la furgoneta de color rojo, cuyo ocupante fue identificado por la matrícula.
Amenazó con un cuchillo
Una vez dentro del término municipal de Tudela de Duero, donde residía el joven con su familia, A. H. P. chocó con el turismo del matrimonio y bajó del coche haciendo frente a los agentes con un cuchillo que portaba. Según fuentes de la Comandancia de Valladolid, tras efectuar varios disparos al aire para intimidarle para que se entregara, uno de los agentes disparó en una pierna al joven que resultó herido de carácter grave.
Su comportamiento, según algunos de los testigos del suceso, era muy agresivo ya que el joven se encuentra sometido a tratamiento psiquiátrico desde hace años.
De hecho, los agentes del puesto de Tudela han tenido que intervenir en otras ocasiones por las amenazas del joven a su familia y autolesiones. Tenía una orden de alejamiento de los padres y residía en el interior de un coche, según algunos testimonios.