En ese sentido, Herrera, que asistió hoy a la celebración del 75 aniversario de la compañía Michelín, puso de manifiesto la “dificultad” de comunicación con la anterior titular, Magdalena Álvarez, con quien mantuvo en octubre de 2005 un encuentro de estas características en el que también presentó los acuerdos adoptados en el seno de la Mesa del Diálogo Social ese mismo año. El jefe del Ejecutivo autonómico expondrá en esta ocasión la postura de la Comunidad consensuada con los agentes económicos y políticos de Castilla y León.
Asimismo, el presidente de la Junta consideró la cita como una “jornada importante” para el futuro de las grandes infraestructuras de la Comunidad. Además, reiteró que el Ejecutivo autonómico “reconoce” y “valora positivamente” el “esfuerzo continuado” por el Gobierno de España desde que en el año 2000 abordó una nueva planificación de las grandes infraestructuras que conectan Castilla y León con Portugal y Europa, a través de Francia. Apuntó que lo contrario sería “sectario”, “partidista” y una “equivocación”, ya que en ese tiempo se ha producido un “cambio radical”. Aunque “al ministro Blanco no se trata de extenderle una carta en blanco”, agregó.
Autovía del Duero
Herrera explicó que el Estado debe establecer prioridades en el desarrollo de las infraestructuras viarias, ferroviarias y aeroportuarias. Por ello, aunque rechazó adelantar las principales demandes que planteará mañana, aludió a la continuación de la Autovía del Duero (A-11) hacia la frontera portuguesa y Soria. En este sentido, dijo que la Junta de Castilla y León “no quiere confrontar, no quiere complicar la vida al Gobierno de la nación”.
Herrera señaló que si finalmente el Ministerio de Fomento se decanta por la opción norte para el tramo Tudela de Duero-Peñafiel se pondrá “absolutamente de manifiesto” que el Ejecutivo autonómica en su día "no la planteó para obstruir” la actuación del Gobierno central. “Será la prueba del nueve de que la Comunidad quiere entenderse con el Gobierno de España”, dijo.