
PREOCUPACIÓN
Se trata de un procedimiento habitual, a la espera de los testimonios que se puedan recoger en las próximas horas, especialmente el del herido, y que permitiría contrastar todos los hechos, si bien el propio acusado ha reconocido ser el autor de los disparos. El subdelegado del Gobierno en Valladolid, Cecilio Vadillo, aseguró ayer que el trabajo policial «prácticamente ha concluido y ahora deben ser los jueces quienes estimen si se le deja en libertad provisional o si permanece en prisión», a la espera de lo que diga la sentencia.
Por el momento, queda confirmado que este joven de 21 años, natural de Portillo y destinado al puesto de la Guardia Civil en Tudela de Duero, ha sido expulsado de la Benemérita, donde ejercía como alumno. Sus padres le visitaron ayer en la cárcel de Villanubla y, según algunos vecinos de Portillo, su familia está muy afectada y lamenta lo sucedido. «Pude hablar ayer con ellos y, como es lógico, estaban muy preocupados por las consecuencias que pueda tener este lamentable hecho, pero también me dijeron que ahora sólo esperan que el chico de Laguna se recupere cuanto antes», explicó uno de los vecinos de la localidad.
Mientras tanto, el joven lagunero, de 25 años, permanece en la Unidad de Cuidados Intensivos del hospital Río Hortega de Laguna de Duero. Su estado sigue siendo el de estable dentro de la gravedad, aunque el hecho de que no haya empeorado en las veinticuatro horas posteriores a la intervención quirúrgica realizada invita a pensar en una recuperación lenta pero positiva.
Máxima cautela
No obstante, el equipo médico del centro hospitalario vallisoletano prefiere la cautela, especialmente por las consecuencias que pueda arrastrar el balazo que penetró en el abdomen y generó también daños en el sistema renal. En este caso, podrían quedar incluso secuelas y no así en el muslo derecho, lugar por el que penetró la segunda bala.
Sus padres y su hermano mayor le acompañan en todo momento y están destrozados por los acontecimientos aunque, tal y como han comentado a algunos vecinos de Laguna de Duero, no temen por su vida. Se enteraron de lo sucedido por teléfono sobre las siete de la mañana del sábado, casi dos horas después de que se produjeran los hechos y desde ese momento no han hecho otra cosa sino esperar una reacción positiva.
Algunos de los amigos de Víctor, que no quisieron identificarse, se pusieron ayer en contacto con esta Redacción para explicar su versión de lo sucedido. Aseguran que el joven lagunero no participó en la pelea previa en la que sí se vio involucrado el guardia civil en prácticas. Lo que ocurrió, manifiestan, es que cuando éste ya se iba en su coche casi le atropella y fue entonces cuando le recriminó su actitud y se produjeron los hechos.










