
Homenaje a los fusilados en una fosa común de los Montes Torozos, celebrado en el 2005. / R. GÓMEZ
EXHUMACIONES
Meneses de Campos (Palencia): En noviembre del 2002 se exhuman los cuerpos de 9 hombres de Valdestillas.
Pinar de Nava del Rey: Dos intervenciones en diciembre del 2002 y febrero del 2003. Se exhuman los cuerpos de 5 hombres.
Puente de Compasquillo: Junio del 2003. Excavación de una fosa con 19 hombres de Alcazarén. El arrastre de los cuerpos en las sucesivas riadas del Cega hace que se hallen tan sólo algunos restos óseos.
Velilla: El 23 de agosto del 2003 se procedió a la exhumación de los cuerpos de tres hombres asesinados en Velilla el 18 de agosto del 36. Los restos de Rafael Cortijo y sus hijos Zósimo y Felipe fueron enterrados semanas más tarde en Torrelobatón, junto a su mujer y madre.
Cementerio de Ampudia (Palencia): Noviembre del 2003. Primera exhumación. Se hallan los cuerpos de 8 varones y una mujer de Medina de Rioseco.
Boecillo: Diciembre del 2003. Se exhuman los restos de dos mujeres procedentes de Tudela de Duero: Felisa Sobas y Josefa Torrecilla.
Cementerio de Ampudia (Palencia): Enero del 2004. Se exhuman los restos de tres hombres de Matapozuelos: Eugenio Romero, David Gil y Restituto Díez.
Quintanilla de Abajo: Marzo del 2004. Exhumación de siete hombres de Olivares de Duero.
Fuente el Sol: Julio del 2005. Se exhuman los cuerpos de 11 republicanos de Ataquines torturados y asesinados en la carretera de Peñaranda (Salamanca) y enterrados en Fuente el Sol. Los restos fueron inhumados en Ataquines en octubre del 2006.
Villabrágima: Agosto del 2006. Exhumación de los restos del líder sindicalista republicano Evaristo Vicente.
«No buscamos indemnizaciones para los familiares, sino la recuperación de la memoria, el recuerdo y la dignidad para esta gente». El presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) de Valladolid, Silvino Martín, considera que el acuerdo político alcanzado el lunes para desbloquear la tramitación de la Ley de la Memoria Histórica «no significa nada», ni subsana los errores incluidos en el borrador de la ley, como la decisión de no anular los juicios franquistas. A título personal -«la asociación todavía no se ha reunido»- considera «injusto» que sean los familiares los que tengan que solicitar las anulaciones «cuando si el régimen era ilegal, los juicios también lo eran», si bien reconoce que «es mejor tener una mala ley que ninguna».
Para la asociación local, una de las mayores ventajas de la previsible entrada en vigor de la norma es que ésta implica a las instituciones en la búsqueda y exhumación de los cadáveres de los asesinados en la contienda, lo que facilita notablemente una labor «que a veces se topa con muchos escollos».
La ARMH de Valladolid, que se constituyó como asociación sin ánimo de lucro el 4 de octubre del 2002, ha recuperado en estos cinco años de andadura los restos óseos completos o parciales de 125 vallisoletanos gracias a la treintena de exhumaciones llevadas a cabo en Valladolid y provincias limítrofes, un tercio de ellas exitosas.
Pese a la imposibilidad de ofrecer cifras concretas, desde la asociación se calcula que en territorio provincial puede haber enterrados varios millares de asesinados en la Guerra Civil -republicanos 'paseados' o enterrados en fosas comunes y cunetas- que se sumarían a los 393 fusilados en los Consejos de Guerra. Los Montes Torozos, con entre 500 y 3.000 fusilados; Rioseco, con 191 documentados y más de 300 muertos, o Nava del Rey, Peñafiel o Rueda encabezan la lista de los municipios con mayor número de asesinados desde las filas franquistas.
Las exhumaciones y los análisis forenses y arqueológicos que llevan aparejados son la parte más «visible y llamativa» del trabajo de esta agrupación local que, sin embargo, también lleva a cabo una intensa labor documental en la que la llamada 'memoria viva' tiene gran importancia. «Además de estudiar todo tipo de archivos hacemos entrevistas pueblo a pueblo y ya tenemos una valoración cuantitativa del 40% del territorio provincial», explica el presidente.
Los seminarios en institutos y asociaciones, las jornadas en la Universidad, las publicaciones y la presencia anual en Villalar se suman a otras actividades encaminadas a mantener viva la memoria de los represaliados por el franquismo, como los homenajes celebrados en Valdestillas (noviembre del 2002), Alcazarén (verano del 2003), Villanueva de San Mancio (agosto del 2004) y Olivares de Duero (abril del 2006). Especialmente emotivos fueron el celebrado el pasado verano en Medina de Rioseco a los nueve republicanos exhumados en Ampudia (Palencia) o el instituido con carácter anual en los Montes Torozos. «Queremos convertir el lugar en un parque temático en memoria de todos los allí fusilados», concluye Martín.