LA vida de una de las infraestructuras más demandadas para Soria, la A-11, conseguirá ser mayor de edad antes de que pueda verse terminado ninguno de sus tramos. De ella, únicamente cuenta con dos carriles en cada sentido los doce kilómetros entre Valladolid y Tudela de Duero (Valladolid) y la circunvalación de El Burgo de Osma (8,9 kilómetros). La coincidencia de ejecutivos del PP en el Gobierno central y en la Junta de Castilla y León sólo creó expectativas a pesar de haber asignado capítulos económicos a trayectos como el de Soria-Venta Nueva. A su vez, el PSOE ha venido incumpliendo todos los plazos de este apartado en el Plan de Actuación Específico para Soria (PAES), si bien este Gobierno es el que le dio el espaldarazo definitivo a la infraestructura. En la actualidad son los trazados entre La Mallona y Venta Nueva y el de Langa de Duero y Aranda de Duero (Burgos) los únicos que cuentan con adjudicación de obra y que tienen reflejo en el BOE. Realmente, los pasos administrativos tienen sus tiempos fijados, pero la argumentación del subdelegado de Gobierno en Soria, Vicente Ripa para el retraso culpando a la climatología soriana tiene poco de real si se echa un vistazo a las infraestructuras del norte de Europa -a pesar de que las condiciones son mucho más duras-, ni todos los tramos “se encuentran en ejecución”.