
La ficha policial de 'el Lagarto' acumula un sinfín de robos con fuerza y estafas aderezadas desde el martes con 25 asaltos a garajes comunitarios. Su dependencia y la consiguiente necesidad de dinero rápido parecen estar detrás de tan prolífica carrera. Tanto es así que fuentes policiales señalaron que el más que probable destino de los objetos sustraídos -GPS, manos libres,...- van a parar a los propios camellos a cambio de las papelinas que pueda obtener.
El joven tampoco tuvo una vida sencilla. Los vecinos del entorno de su vivienda del número 8 de la calle Puente, donde reside junto a su madre, recordaron que su padre murió en un accidente de tráfico cuando sólo era un niño y su hermano siguió su misma mala suerte un tiempo después. «La verdad es que él siempre ha sido muy conflictivo», reconocen los testigos, quienes destacaron que su progenitora, por contra, «es una buena mujer que trabaja de camarera en un bar» de la localidad.
Muchos de los residentes reconocen que su detención supondrá un cierto respiro para ellos después de que el joven protagonizara algunos robos en los últimos tiempos cerca de su propio domicilio. No en vano, un garaje situado en el bloque contiguo es uno de los afectados por la oleada de robos en vehículos, mientras que el año pasado fue detenido por la Guardia Civil acusado de sustraer las chapas metálicas que cubrían los portales de las casas molineras próximas a la suya -él vive en un bloque de pisos-.
«Lo malo es que siempre que le han arrestado ha vuelto a salir a los cuatro días a la calle», lamentan los vecinos. Algunos mostraron su sorpresa por la detención -nadie vio a los agentes registrando su domicilio el miércoles por la tarde- y recordaron que, en efecto, «ya nos extrañaba que no le habíamos visto desde el lunes porque siempre se pasaba buena parte del día asomado al balcón».
El joven mantenía también una relación un tanto tormentosa con sus vecinos debido al «alto volumen» al que escuchaba «siempre la música» y, ya desde hacía años, muchos residentes le vinculan con pequeños hurtos sufridos por diversos comercios del municipio.
«La verdad es que es un buen elemento», sentencian unos vecinos que insisten en que «nunca le hemos visto trabajando o haciendo algo productivo más allá de quedarse mirando por el balcón».
'El Lagarto' lleva los dos últimos días en las dependencias de la Comisaría de Delicias prestando declaración mientras los policías encargados de la investigación tratan de reunir el máximo posible de pruebas para vincularle con los 120 robos de los que es sospechoso. El joven pasará hoy por la mañana a disposición del juez de guardia para conocer si su destino provisional es Villanubla.












