«Esto no me va a aliviar el dolor por la muerte de mi hijo, pero al menos sirve para cerrar un capítulo demasiado doloroso...» y demasiado largo, aseguró ayer la madre de uno de los dos jóvenes, Cristian Ramos, que perdieron la vida en la madrugada del 22 de mayo del 2005 por culpa de una conductora ebria que superó un semáforo en rojo en el fatídico cruce del Paseo de Zorrilla y García Morato. El Gobierno comunicó ayer a la autora del doble atropello mortal su decisión de denegar el indulto que había solicitado a principios de año y que retrasó su ingreso en prisión para cumplir los tres años de prisión a los que fue condenada el 14 de marzo del 2007 por el Juzgado de lo Penal número 3.
La decisión, que viene a ratificar la firmeza de una sentencia confirmada por la Audiencia Provincial el 26 de diciembre del año pasado, llevó al juez a acordar el ingreso en prisión en el plazo de una semana de la joven de 28 años y vecina de Tudela de Duero Rebeca Aranzana Andrés. Sus abogados han agotado ya la vía legal para evitar el encarcelamiento de una joven que en el transcurso del juicio celebrado hace año y medio no sólo mintió sobre la cantidad de alcohol que había ingerido aquella noche -triplicaba la tasa legal- sino que negó haber superado un semáforo en rojo y no llegó a pedir perdón a los familiares presentes aquel día en la sala.
La decisión del Ejecutivo de «informar negativamente» a la solicitud de indulto y el requerimiento del juez para ejecutar la sentencia con el ingreso en prisión de la responsable, que aún no se ha llevado a efecto, ponen fin a un proceso judicial de más de tres años para los familiares de los dos jóvenes de 19 y 24 años que murieron aquella noche por culpa de la «conducta teñida de desconocimiento o desprecio absoluto de las más elementales normas de precaución y cuidado» mostrada por la conductora, según recogía el fallo emitido el 14 de marzo del 2007.
El lugar del siniestro que conmocionó a la ciudad se convirtió en un improvisado altar, aún visible, para recordar los efectos del alcohol y las imprudencias al volante. El caso está por fin cerrado.