La Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades implantará a lo largo de la presente legislatura un servicio para atender a los menores de hasta nueve años en casos de emergencias familiares, con el objetivo de dar respuesta a las demandas de las familias y avanzar en las políticas de conciliación de la vida familiar y laboral, según avanzó la directora general de Familia, Aurora Romera.
El programa, sobre el que todavía está trabajando la Administración, ofrecerá un servicio a los padres para cuando tengan que ir a trabajar y no haya colegio; ante una urgencia; cuando tengan que realizar un viaje y regresen una vez que los centros educativos estén cerrados, etc. La iniciativa pretende ir más allá, hasta el punto de que también sirva para dar respuesta a situaciones en las que el menor esté enfermo y no haya nadie que pueda cuidarlo porque sus progenitores tengan que trabajar. Para ello, el servicio contará con profesionales que presten los cuidados necesarios.
«La conciliación de la vida familiar y laboral está muy cubierta hasta los tres años, por medio de los centros infantiles. Pero, qué ocurre cuanto los niños se ponen enfermos o cuando se dan otras situaciones. Si el niño tiene 12 años, puede quedarse sólo estando pendiente de él, pero no ocurre lo mismo con un menor de nueve años. Nos hemos dado cuenta de que estos casos muchas veces se solucionan a costa de permisos laborales y, a veces, a través de bajas encubiertas», precisó la directora general.
PRIMEROS MUNICIPIOS. La previsión es que en un principio los centros se abran en colaboración con ayuntamientos de más de 20.000 habitantes, para luego avanzar en otras zonas en función de las demandas. «Se trata de abarcar un programa viable, allí donde sea necesario porque la sociedad lo demanda», incidió la directora.
Para desarrollar la iniciativa, bajo la denominación ‘Programa Kanguros’, se utilizarán centros e infraestructuras de los ayuntamientos, tales como centros cívicos. Durante las dos ó tres horas, en función de las situaciones, que los niños se encuentren en los centros participarán de actividades lúdico-educativas. Si se trata por enfermedad, el menor recibirá los cuidados que precise. La financiación de la prestación correrá a cargo de la Junta, de los ayuntamientos y de las propias familias, aunque todavía es un punto por atar, en palabras de Aurora Romera.
De momento se desconoce la fecha en la que se desarrollará, pero «la Consejería ha hecho una apuesta decidida para que este tipo de programas se pongan en marcha. Se trata de cosas prácticas, no de vender humo, como estamos acostumbrados últimamente», sostuvo Romera. «En estos aspectos no hay que jugar con los ciudadanos. Hay que dar respuestas serias y propuestas no sólo para captar votos, sino para solucionar las demandas ciudadanas», añadió.