El pleno de las Cortes aprobó ayer con los votos del PP y los procuradores de UPL y la abstención del PSCyL las proposiciones no de ley en las que se exige al Gobierno central que aumente en los presupuestos estatales de 2008 la partida para las autovías del Duero (A-11) y León-Valladolid (A-60) para que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, cumpla su promesa de que ambas estén operativas en 2009.
El portavoz socialista, Ángel Villalba, y el secretario general del grupo, Jorge Félix Alonso, intervinieron para recalcar que ambas autovías estarán ejecutadas en el año fijado por el Gobierno y para acusar a la Junta de «oportunismo e interés partidario» con objeto de «atacar» al Ejecutivo central con las infraestructuras.
Villalba, sin querer desvelar el contenido de la entrevista del pasado 18 de septiembre entre José Luis Rodríguez Zapatero y Juan Vicente Herrera, aseguró que en esa reunión ambos presidentes «estuvieron de acuerdo» en los plazos para la conclusión de una autovía de la que han hablado en todos los encuentros que han mantenido, motivo por el que calificó de extravagante, ociosa e inoportuna» la propuesta del Grupo Popular.
«Ustedes son expertos en retrasos e incumplimientos de obras», aseveró el portavoz socialista, que recordó que la ejecución de la Autovía León-Valladolid se aprobó en las Cortes en 1997 sin que desde entonces se haya impulsado hasta ahora, con el Gobierno socialista. Villalba anunció también que hoy comienzan las obras del tramo entre Valladolid-Villanubla, mientras que está terminado el proyecto entre León-Santas Martas y el próximo año se licitará el Santas Martas-Villanubla.
reproches. Las intervenciones estuvieron plagadas de reproches entre Villalba y Alonso, por el PSOE, y los procuradores del PP Pedro Muñoz, alcalde de Toreno -al que Villalba le recordó que hace diez años «lloró» cuando Zapatero le entregó el carné del PSOE-, y Rubén Rodríguez Lucas, encargados de estrenarse en los debates en las Cortes con la defensa de las dos propuestas de resolución.
Los populares insistieron en que con las partidas que se recogen en los Presupuestos no se podrán terminar las obras en el plazo marcado, señalaron la falta de compromiso del Gobierno al no destinar en este ejercicio al menos el 50 por ciento del coste de la obra y acusaron al Ejecutivo central de cerrar la legislatura sin haber iniciado ni una obra nueva.
El Grupo Socialista presentó dos enmiendas, no aceptadas por el PP, en las que pedía que la Junta reclame al Gobierno la máxima agilización del estudio informativo, proyecto y ejecución de obras de diversos tramos de la León-Valladolid. En el caso de la Autovía del Duero, la enmienda solicitaba a la Junta el apoyo al Gobierno para que se ejecute la obra en los plazos previstos y que respalde el trazado que cuenta con declaración de impacto ambiental, entre Tudela de Duero y Peñafiel.