La alta responsabilidad de presentar ante los niños de Guadalajara a los Reyes Magos de Oreiente reposará en unas horas sobre los lomos de unos camellos y dromedarios bien entrenados. Para que eso sea posible no ha habido que recurrir a países lejanos, sino a una empresa muy especial, radicada en la localidad vallisoletana de Tudela de Duero.
La finca El Centauro mantiene 46 camellos y dromedarios, 36 de los cuales participarán en la tarde y noche del lunes en doce cabalgatas de Reyes repartidas por media España. Una de ellas será la de la capital alcarreña, junto con localidades como Barcelona, Tarragona, Pontevedra, Oviedo, Santander, Santillana del Mar (Cantabria), Benidorm (Alicante), Torrent (Valencia), Jerez de la Frontera (Cádiz), Leganés y Humanes (Madrid).
Según se detallaba este domingo en un amplio reportaje del diario “El Mundo”, los animales han sido sometidos a un entrenamiento, cargados con alforjas y también para acostumbrarles al ruido incluso de los petardos, con el fin de evitar posibles espantadas en los desfiles.
Doce hembras preñadas incrementarán pronto la manada tras más de un año de gestación Actualmente hay siete crías que aún no han cumplido un año y otra nacida hace solo cuatro días.
Camellos y dromedarios pueden llegar a pesar una tonelada y comen unos 15 kilos de hierba diarios. Cuando beben en un día con sed de un verano seco pueden consumir 200 litros de agua". También aguantan muy bien el frío, por lo que se adaptan sin problemas a un clima como el vallisoletano.
El Centro Ecuestre El Centauro está abierto a los visitantes, que generalmente llegan con el error asumido de que el camello es el de una sola joroba y el dromedario el de dos. Una confusión generada por una conocida marca de tabaco, recuerda el propietario.
A las afueras de Tudela se despeja esta duda y puede comprobarse que existen híbridos entre ambas especies. Unos y otros pueden cruzarse y los animales que resultan de la mezcla tienen menos definida la segunda giba y siguen siendo fértiles, a diferencia de otros cruces como las mulas.
Así, la peculiar cabaña vallisoletana continúa creciendo y sus ejemplares ya son conocidos en gran parte de España por facilitar la visita de los Reyes Magos.