Los padres de alumnos dispondrán a partir de la primera semana de noviembre de una herramienta como Internet que les facilitará el uso del servicio de comedor escolar para sus hijos. De esta forma, a través de la web de la Junta (www. jcyl.es) y del portal educativo, podrán reservar plaza, anular el menú uno o varios días, solicitar una dieta adaptada, o el uso esporádico del servicio, así como consultar su factura mensual y solicitar cuantas rectificaciones estimen oportunas a través de esta vía. Las peticiones tendrán que realizarse, eso sí, antes de las 9.30 de la mañana para que las empresas adjudicatarias de la gestión del servicio dispongan del tiempo suficiente para preparar los menús necesarios o especiales.
No obstante, aquellos progenitores que no dispongan de Internet podrán seguir recurriendo al teléfono 012, que se utiliza hasta ahora para atender la demanda.
La Junta de Castilla y León gestiona en estos momentos 67 comedores escolares en Valladolid que atienden a 4.950 alumnos, unos doscientos más que en el pasado curso, aunque hay que tener en cuenta que en esta ocasión han entrado en funcionamiento siete nuevos: el CEIP El Peral, en la zona sur de la capital; Nuevo Tudela (Tudela de Duero), Rosario Pereda, en Viana de Cega; Arroyo III y IV, en Arroyo de la Encomienda; Nuevo Simancas, y el colegio público Obispo Barrientos, en Medina del Campo.
Del grueso de comensales, 535 son transportados, por lo que el comedor es gratuito, mientras que 2.032 reciben algún tipo de ayuda. Según la directora general de Infraestructura, Equipamiento y Servicios de la Consejería de Educación, María del Castañar Domínguez, 1.255 están becados al cien por cien, es decir no pagan nada; 269 reciben ayudas del 75%, y 508 abonan sólo la mitad, lo que supone, en el cómputo total de beneficiarios, incluyendo los que necesitan transporte, que el 51,8% de los alumnos recibe algún tipo de ayuda, una cifra ligeramente superior a la del curso pasado.
Valladolid es la provincia con mayor número de ayudas solicitadas para la prestación de este servicio (18% del total), seguida de León (17,5%), Burgos (16%), Salamanca (12%), Palencia (9,5%), Segovia (8,4%), Zamora (7,4%), Soria (6%) y Ávila (6%).
En la comunidad se han concedido 11.321 becas para el comedor escolar, lo que representa que el 40% de los comensales es beneficiario de algún tipo de ayuda. Un total de 3.179 recibieron el cien por cien de la beca, 1.584 el 75%, y 6.558 el 50%. Si a estos datos se añade que 10.495 alumnos son transportados, por lo que están exentos de pago alguno, se obtiene como resultado que 21.816 tienen gratuidad total o parcial del servicio de comedor, lo que se traduce en el 63,23% de los escolares.
El precio del menú ha subido algunos céntimos en Valladolid durante este curso. Así, los que usan el servicio de forma habitual deben pagar cuatro euros, frente a los 3,90 que se abonaban el curso anterior; y 4,25 para los esporádicos, frente a los 4,15 que pagaban anteriormente.
El precio medio del menú en Valladolid es de cuatro euros, igual que el de Castilla y León, aunque en el conjunto de la comunidad el más caro lo sigue manteniendo Salamanca, con 4,40 euros; y el más barato Segovia, aunque los precios varían en función del convenio del sector de la hostelería en cada provincia.
Línea fría
En este curso estará plenamente implantada la línea fría en todos los comedores escolares con catering -42 de los 63-, ya que en el resto se cocina 'in situ' al disponer de instalaciones. La línea fría es un sistema de cocinado muy novedoso que garantiza el mantenimiento de las propiedades organolépticas de los alimentos, junto con unos elevados niveles de seguridad alimentaria, que se está extendiendo plenamente en los países europeos del entorno. Estos sistemas combinan la cocina tradicional con los modernos sistemas de conservación, en los que tras la elaboración del plato de manera tradicional, éste se enfría rápidamente desde 70ºC hasta 10ºC en el centro del producto en menos de una hora mediante unos abatidores de temperatura que se encargan de enfriar el alimento. A continuación se mantienen los platos en refrigeración entre 8ºC y 3ºC sin romper la cadena de frío hasta su consumo. Después se envasa en condiciones higiénico-sanitarias, normalmente mediante diferentes técnicas de termosellado (vacío), dependiendo del tiempo programado de conservación, y se identifican los envases.
Se transportan en vehículos refrigerados (4ºC) hasta el lugar de consumo. En este punto se regeneran los platos en hornos de convección o aire o baño maría de calor hasta los 70ºC en menos de una hora, y su consumo debe ser inmediatamente después. No obstante, se van a reforzar los controles dietético-nutricionales que ya venía haciendo la Universidad de Valladolid, a través del departamento de Pediatría, Dietética y Nutrición, en los cursos pasados con el objetivo de garantizar que todos los alumnos reciben una dieta equilibrada. También las empresas adjudicatarias disponen de este tipo de profesionales expertos en dietética.
Castilla y León licitó el pasado curso la gestión del servicio del comedor escolar a través de un contrato público por lo que en la actualidad, la práctica totalidad de los comedores escolares de la región se gestiona directamente a través de empresas adjudicatarias que, en el caso de Valladolid, son SCAS y Serunión.
Con el fin de unificar la gestión de este servicio complementario, está previsto que de forma paulatina todos los comedores se incorporen a este sistema al inicio del curso 2010-2011.