El estado de las obras del barrio de San Isidro de Tudela de Duero, que comenzaron hace unas semanas, ha suscitado las primeras críticas vecinales por la falta de accesos, una vez demolido el antiguo asfalto, para el tránsito adecuado de los viandantes por las calles en las que se desarrollan los trabajos de recambio de todo el pavimento, aceras y red de abastecimiento de agua y alcantarillado con una inversión total de 203.696 euros.
El tiempo inestable de los últimos días ha empeorado el recorrido a pie por el firme provisional de tierra debido a la acumulación de roderas de las máquinas excavadoras, montones de grava vallas, charcos y barrizales que impiden salir de sus hogares a diario sobre todo a los más mayores y a otras personas de movilidad reducida o con algún tipo de discapacidad física. Según aseguran los afectados, se han producido caídas de ciudadanos de avanzada edad a causa de la falta de accesos para poder transitar de una forma más apropiada «por lo que la normativa en materia de seguridad no se está cumpliendo», afirman.
«Paciencia»
El alcalde tudelano, Óscar Soto Palencia, ha mostrado su sorpresa por estos reproches vecinales y ha pedido paciencia a los residentes en la zona.
El responsable municipal explica que «todas las obras ocasionan trastornos pero al final los vecinos saldrán beneficiados aunque ahora tengan que aguantar un tiempo en malas condiciones. Lo que está claro es que tratamos siempre de perjudicarles lo menos posible», comenta.
Soto añade que aprovecharán los trabajos para incorporar también la remodelación del alumbrado público. Algunos vecinos del barrio de San Isidro han trasladado al Ayuntamiento de la localidad sus quejas en las que solicitan que se habilite un mayor número de pasarelas para poder caminar por el distrito hasta la conclusión de las obras prevista para la próxima primavera.
Inversiones
La respuesta del Consistorio ha sido que las obras se están ejecutando por la empresa adjudicataria según el proyecto técnico conforme a las prácticas habituales.
La inversión en los trabajos asciende a 203.696 euros de los que el 70% del presupuesto, 142.587 euros, proceden del plan de inversiones complementarias de la Junta de Castilla y León y, el resto, 61.109 euros, a cuenta de las arcas municipales. Una labor a través de la que el Ayuntamiento pretende embellecer y adaptar a la nueva normativa los distintos barrios de la localidad.