Es un problema que se arrastra desde hace años y se agrava conforme aumentan las necesidades asistenciales. Faltan médicos habitualmente, más en verano, para poder dar cobertura a las sustituciones por vacaciones. Salvo puntuales refuerzos en zonas rurales por las fiestas de los pueblos, las plantillas van a volver a permanecer inamovibles y serán ligeras las contrataciones de personal de enfermería y auxiliares.
En los centros de salud, el porblema se resuelve con el reparto de los meses de vacaciones de forma que cada médico de familia asume el cupo de su compañero. Además, Sacyl refuerza la cobertura asistencial en las localidades con fiestas que atraen muchos visitantes y aumentan considerablemente su población con veraneantes. Así, en el área Este, la Gerencia contratará un médico durante los próximos tres meses en la zona de salud de Tudela de Duero; cuatro días un facultativo y una enfermera durante las fiestas de Portillo, y otras tantas jornadas, una enfermera por la festividad de Íscar.
En el área Oeste, Sacyl aumenta la plantilla con un refuerzo de un médico y una enfermera durante un día para las fiestas de Medina de Rioseco y de Tordesillas.
Destacan fuentes de la Consejería que la creación de las figuras de médico y enfermera de área restringe las necesidades de refuerzos en esta provincia al contar con un personal que puede moverse por diversos centros de salud en un mismo área en función de necesidades y demanda.
En cuanto a los hospitales, Sacyl indica que se cubren las vacaciones en un 30% del personal de enfermería y que no hay sustituciones de especialistas. En este caso, cada facultativo apura su agenda y la cierra el mes de vacaciones para no dejar a ningún paciente sin atención mientras sean citas programadas. Así, salvo casos de urgencia o nuevos, cada servicio resuelve el trabajo que llega al mismo con parte de la plantilla mientras la otra se va de vacaciones dado que la presión asistencial se contiene posponiendo la consulta.
Según destaca Miguel Ángel Díez, presidente de la Sociedad Castellana y Leonesa de Medicina de Familia y Comunitaria, el hecho de que no haya médicos para sustituciones tiene una lectura positiva en cuanto que no hay titulados en paro, pero «esta falta de disponibilidad tiende a consolidar un sistema que se apoya sólo en la plantilla habitual por lo que es necesario redimensionarla». «Parece evidente que esta va a ser la situación durante muchos años y es muy difícil encontrar médicos sólo para una sustitución. Por ello, sería bueno adecuar las plantillas y aumentarlas para resolver mejor las vacantes temporales y otras situaciones laborales», explica el portavoz profesional de los médicos de Atención Primaria.
Destaca asimismo Miguel Ángel Díez que ahora los cupos en la ciudad se sitúan entre los 1.600 y los 2.000 pacientes pero depende del tipo de población, más o menos envejecida, niños... este número puede ser aceptables o alto».
«La idea de Sacyl era dar una cobertura muy 'a la carta' en función del tipo de población, dispersión, envejecimiento...». Este facultativo explica que asumir el cupo del compañero durante el verano «no es un gran aumento de presión asistencial» porque,aunque ya no ocurre como hace una década, que se notaba un vacío en las ciudades, ahora «siempre hay mucha gente en las zonas urbanas».
No obstante, la mayoría de los pacientes evitan acudir a un médico que no es el suyo y tratan de resolver sus problemas asistenciales y de medicación antes de que su facultativo se haya ido o esperan a que vuelva». «Cerramos y acomodamos la agenda, el problema es que el paciente atendido así no tiene continuidad», añade.
Figura de área
En este sentido, la crítica de esta sociedad científica es mayor hacia la recientemente creada figura de médico y enfermera de área en vez de equipo. Esto supone que algunos profesionales no están adscritos a un determinado centro de salud sino a toda una área y, en Valladolid, hay dos, Este y Oeste, pero en la mayoría de las provincias sólo hay una.
Esta figura «es un gran instrumento de gestión porque pueden mover al personal en función de necesidades y vacantes»; pero «es un recurso con muchas posibilidades de ser ineficiente porque el paciente que no es atendido por su médico suele repetir consulta, tras resolver el problema puntual, con su facultativo para reafirmar o ajustar el tratamiento y, además -destaca Miguel Ángel Díez- resulta poco eficaz porque lleva a hacer más pruebas complementarias».
«Cuando no conoces al paciente, su personalidad, sus inquietudes... todo, necesitas más pruebas para sentirte seguro en el diagnóstico», añade. «Hay un abuso de esta figura, en la oferta de empleo de este año , hay un porcentaje muy alto para esta figura, que romperá la relación con el paciente fundamental en la Medicina de Familia».