El trazado definitivo del tramo de la Autovía del Duero entre Tudela de Duero y Quintanilla de Onésimo, el más polémico, tardará en conocerse al menos otros 18 meses. Ése es el tiempo que tardarán las dos empresas adjudicatarias en la redacción del anteproyecto y los posteriores proyectos de trazado y de construcción tanto de esta parte del trayecto como del que desde Quintanilla de Onésimo culmina en Quintanilla de Arriba, en dirección a la localidad de Peñafiel. Tras años de avances sobre la dirección óptima seguidos de retrocesos, el Ministerio informó ayer de que las dos empresas Getinsa Ingeniería S. L. y Tecopysa S. A. redactarán ambos proyectos.
El subdelegado del Gobierno, Cecilio Vadillo, matizó tras la nota remitida por Fomento que, en realidad, estas empresas ya trabajan en este encargo, porque la adjudicación provisional tuvo lugar en el mes de octubre pasado.
El representante del Ejecutivo central en Valladolid trató de explicar ayer que esta iniciativa no supondrá un mayor retraso de una obra que cuenta con Declaración de Impacto Ambiental desde noviembre del 2006 en la que ya se indicaba cuál era el trazado que menos afectaba al medio ambiente y denominado Sur Duplicación. Ese trazado coincidía con el que reclamaban los ayuntamientos de la zona y sólo algunas bodegas han planteado su oposición porque afecta a algunas áreas plantadas de viñedo. También la Junta ha considerado siempre que este recorrido era menos adecuado que una opción más al norte, que el Gobierno autonómico planteó para evitar afecciones a bodegas de renombre dentro de la denominación de origen Ribera del Duero como Vega Sicilia o Arzuaga.
Obras simultáneas
Cecilio Vadillo apuntó que lo adjudicado ayer deberá culminarse en 18 meses y que los redactores, que recibirán 2,9 millones de euros por su trabajo, tendrán que aclarar en el anteproyecto «si hubiera alguna posibilidad de evitar los viñedos». En el caso contrario, si finalmente las empresas señalan que no existe otra opción, el proyecto que resolverá por dónde debe ir la carretera será el ya designado, el denominado Sur Duplicación que en su mayor parte sigue el recorrido actual de la carretera Nacional 122. «Van a estudiar en el anteproyecto la posibilidad de no afectar a la zona. Si existe esa posibilidad, se introducirán en el proyecto, que también se les ha encargado a ellos, esas modificaciones, pero tiene que estar hecho el proyecto en 18 meses», concretó el subdelegado.
Fuentes cercanas al Ministerio indicaron que el secretario de Estado de Infraestructuras, Víctor Morlán, ya anunció esa posibilidad en su última visita a Valladolid, la de buscar opciones que causen menos afección a los viñedos de bodegas singulares de la Ribera, pero descartaron que tal alternativa incluya la posibilidad de que los redactores se inclinen por trazados ya desechados por la Declaración de Impacto Ambiental vigente desde hace más de dos años.
Desde fuentes cercanas a las bodegas que se oponen al trazado puntualizaron que la importancia de lo anunciado ayer radica en la posibilidad «de que se abandonen opciones tan poco adecuadas como la Sur Duplicación y se vuelva a otras, mucho más razonables, como la Norte». Los propietarios de Arzuaga y Vega Sicilia han recurrido a la Unión Europea para no arrancar los viñedos colindantes con la carretera con el argumento de que el Gobierno no ha tenido en cuenta en sus estudios anteriores el impacto de la autovía sobre espacios protegidos como las riberas del Duero, el río Duratón o el monte El Carrascal, donde habitan el lobo ibérico y el murciélago.