El magistrado de Instrucción número 1 de Valladolid ha dictado un nuevo auto en el que ordena a la Dirección General de la Guardia Civil la retirada del arma reglamentaria del alumno del Instituto Armado, Alberto M. M., de 23 años, que en diciembre del 2007 protagonizó un tiroteo en Laguna de Duero en el que resultó herido de bala un joven de ese municipio. El hecho se produjo cuando el agente en periodo de prácticas estaba fuera de servicio oficial y en compañía de otros dos amigos. El agente se encontraba destinado en el cuartel de Tudela de Duero y había acudido en la noche del 15 de diciembre a una zona de ocio.
Tras una discusión con otros jóvenes de Laguna, el alumno en prácticas volvió a su domicilio para recoger el arma reglamentaria, con la que efectuó los disparos desde un coche en la avenida de Madrid de Laguna.
La resolución judicial se produce después de que se conociera el pasado mes de marzo que la Benemérita mantenía en situación de prácticas a Alberto M. M. y adscrito al centro formativo que la Guardia Civil tiene en Jaén.
El auto pide a los responsables del centro que tomen las medidas para retirar al agente procesado por intento de homicidio la pistola, cuando no sea necesaria para las horas de su formación en la academia, y sin que pueda sacarla de las instalaciones.
La decisión de retirada de la pistola se ha ordenado después de que la acusación particular, que representa la familia del joven herido, pidiese al juez esta medida cautelar. Fuentes del Instituto Armado recordaron que el joven «se encuentra procesado y sobre él no pesa una condena firme, por lo que si no es por orden judicial no se le puede retirar el arma si ésta es necesaria en su periodo de formación en el que se encuentra actualmente». La Guardia Civil abrió en su día un expediente disciplinario interno que está paralizado.
El auto judicial establece además la orden de alejamiento del municipio de Laguna de Duero, donde reside el joven que resultó herido de bala, Víctor I. R., que sufrió la amputación de parte del intestino y heridas en una pierna. Se incluye también una distancia mínima de 500 metros del presunto agresor. La investigación se encuentra prácticamente concluida tras los informes de balística.