Solo cinco días han superado este agosto los 30 grados de temperatura
Hay que rebuscar entre los recuerdos del 2002 para encontrar un mes de agosto tan desapacible como el que los vallisoletanos están a punto de despedir. En las tres primeras semanas de agosto, en solo cinco días (el 1, 4, 5, 13 y 14) los termómetros han superado los 30 grados de temperatura. Las máximas hasta ayer mismo han registrado una media de 26,5 grados, cuando en el mismo periodo del año pasado se alcanzó una media de 29,1 grados (2,6 grados más que este verano).
La mínima de este agosto se registró el pasado miércoles, cuando el mercurio bajó hasta unos otoñales ocho grados (la media más baja, de 12,8 grados). Esta circunstancia afecta a numerosos sectores no solo de la ciudad, sino también del resto del país, porque este agosto caprichoso está afectando a la mayor parte de la geografía española. Los meteorólogos ya han advertido de un verano especialmente frío en Salamanca (con una mínima de 4,8 grados en la madrugada del día 21, no conocida desde 1974), Cataluña (la nieve ya ha llegado a los Pirineos), el Cantábrico (en lo que los expertos anuncian como uno de los veranos más fríos y nublados de los últimos treinta años) e incluso las playas del Mediterráneo, donde las temperaturas de este verano no alcanzan, ni de lejos, la media de las dos décadas pasadas.
'Más que atípico está siendo muy variado geográficamente', explica José Antonio López, jefe de Desarrollos Climatológicos del Instituto Nacional de Meteorología (INM). Los meteorólogos no atribuyen el tiempo que se vive este verano a posibles movimientos relacionados con el cambio climático, porque estas variaciones serían apreciables a un más largo plazo. Sin embargo, sí que refuerzan una idea popular. Tenemos poca memoria meteorológica. Como mucho, recordamos el año anterior. Y no se olvidan de recordar que agosto del 2006 registró temperaturas más elevadas de lo habitual. No en vano, a lo largo de todo el mes, el mercurio superó los treinta grados 18 días (cuando este año solo lo ha hecho en cinco ocasiones).
Frío en las fiestas
Si se comparan los patrones de ambos meses se descubre que agosto empezó en ambos casos con temperaturas elevadas, que sufrieron un bache en el entorno del 15 de agosto. La Virgen de la Asunción y San Roque trajeron la inestabilidad a la provincia tanto este año como el anterior, y localidades como Peñafiel o Tudela de Duero tuvieron que celebrar sus bailes y encierros con la chaquetilla puesta.
La previsión para los próximos días habla de una subida de los valores máximos, de nuevo por encima de los 30 grados, sobre todo el lunes y el martes (después el mercurio volverá a bajar) y una estabilidad de las mínimas en torno a unos suaves 18 grados.
¿Y el otoño? Desde el Instituto Meteorológico Nacional señalan que 'es pronto' para aventurar si el otoño se va adelantar, y recuerdan que en las regiones del norte, septiembre suele ser más caluroso que agosto. Sí reconocen, en cambio, que ha sido un verano 'con fuertes contrastes', con un tiempo muy frío en el noroeste peninsular, pero más cálido de lo normal en Murcia o Andalucía, informa Aroa Pérez, de Colpisa.
En Valladolid, este agosto ha pillado desprevenidos a comerciantes y empresarios, que han visto cómo las bajas temperaturas se colaban en sus cajas registradoras.