Los Reyes Magos volvieron ayer a obrar sus magia al desfilar casi a la vez a lo largo y ancho de los pueblos de la provincia para repartir cientos de kilos de caramelos para alegrar la espera de los más pequeños antes de abrir sus ansiados regarlos y, de paso, endulzar los sinsabores de los mayores a costa de la recurrente crisis. Nadie se acordó ayer de las desazones del ya olvidado 2008 gracias a la toneladas de ilusión que repartieron sus Majestades de Oriente.
El desfile más madrugador se celebró en Íscar, donde Melchor, Gaspar y Baltasar pasearon por las calles en una comitiva de cuatro carrozas abierta por una escuadra de caballeros. Después, y a medida que fue avanzando la tarde, fueron sucediéndose las cabalgatas por el resto de municipios. En algunos, como en Tudela de Duero, llegaron a lanzarse hasta 320 kilos de caramelos y otros 20 de confeti desde lo alto de las siete carrozas adornadas para la ocasión. Casi tantos kilos de dulces como allí se distribuyeron en Medina del Campo, un municipio que llenó las calles para recibir a los Magos mientras un pasacalles y dos grupos de animación callejera hacían las delicias de todos.
También concurrida fue la Cabalgata en Tordesillas, donde los niños coparon las carrozas desde las 18.30 horas con los disfraces preparados durante las Navidades. Mientras, en pueblos como Villanueva de Duero, la mágica noche de la Víspera de Reyes culminó con una degustación de roscones y chocolate en el Ayuntamiento para superar los rigores del intenso frío que azotó la provincia.
La música de la rondalla Las Mañanitas amenizó el paso de Sus Majestades hasta que presentaron sus ofrendas al niño Jesús en Pedrajas de San Esteban al igual que hicieron en otros municipios como Peñafiel, Medina de Rioseco, Simancas, Mojados (donde se repartieron sopas de ajo), Mayorga, Villalón de Campos, Portillo y en otras decenas de localidades.
Donde los niños disfrutaron como tales fue en Olmedo, donde los Reyes desfilaron este año por sus calles acompañados, como principal novedad, por animales.
Los pequeños aprovecharán hoy su último día de vacaciones para dar buena cuenta de los regalos procedentes de Oriente que les entregaron sus mágicas Majestades.