VALLADOLID.- La delegación territorial de la Junta de Castilla y León no recibió ninguna solicitud para la celebración de un toro embolado (simulado) en las fiestas de Tudela de Duero. Dado lo anterior, la Junta ni lo ha autorizado ni lo ha desautorizado.
En el listado de festejos, con diestros profesionales y de carácter popular, que presentó la entidad organizadora en el registro de la delegación territorial no constaba ningún festejo referido al embolamiento de astados.
Según los datos a los que ha tenido acceso este diario, el espectáculo previsto, pero de cuya celebración futura no existía certeza, consistía en la simulación del embolamiento de toros, sin fuego, y dentro de una suelta ordinaria de reses al estilo de la villa. "Este tipo de festejo supone inmovilizar al animal del mismo modo que se hace todos los años en las ganaderías en los herraderos, con los becerros, y nunca ha generado ningún problema", indican los expertos sobre esta materia consultados por EL MUNDO.
Castilla y León, comunidad que soporta una legislación excesivamente rígida y restrictiva en materia de espectáculos taurinos populares, no contempla de modo expreso este tipo concreto de rito, pero la ausencia de fuego real puede subsumirlo en una suelta de reses, festejo sí permitido en Madrid, Valencia y Aragón.
La localidad abulense de Arévalo es la primera de la que se tiene noticia histórica del embolamiento de toros, por imperativo regio y con el fin de que se causaran menos daños físicos a las personas.
Por parte de la delegación territorial de la Junta de Castilla y León se emitió, el pasado día 13 de agosto, una nota en la que se informaba de que no había "autorizado ningún festejo o concurso de 'toros embolados' o 'emboladores de luz'. circunstancia coherente, de modo necesario, con su falta de solicitud.
Como reacción a la no celebración del espectáculo de emboladores, las asociaciones taurinas populares de Valladolid, entre las que se encuentran las de Tudela de Duero, Portillo, Aldeamayor de San Martín, Traspinedo, Tordesillas, La Pedraja de Portillo y La Cistérniga, han emitido un comunicado en el que "lamentan" que la normativa taurina de Castilla y León no permita expresamente la celebración de toros embolados.
En relación a la inmovilización del toro durante el rito, indican que "es la misma a la que se somete al toro en cualquier saneamiento sanitario que recibe en la ganadería o a la que se tiene que exponer por ley para que le afeiten los pitones antes de cualquier festejo popular". Desde hace varios años los aficionados esperan una reforma del reglamento popular.
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