Tudela de Duero se engalanó ayer para celebrar la vigésimo cuarta edición de la Fiesta de Exaltación del Espárrago y la Artesanía, que como cada año congregó a miles de personas en las inmediaciones de la calle 29. Los asistentes estaban deseosos por degustar y adquirir el preciado manjar de la huerta tudelana en las casetas gastronómicas instaladas a lo largo de la vía.
La lluvia de estas últimas semanas hizo que los productores locales no pudieran vender en su día grande el producto estrella en plena calle como era tónica habitual en años anteriores. A pesar de esto, el tiempo dio una tregua a los tudelanos, ya que ayer por la mañana no cayó ni un sola gota y el recorrido de las autoridades por la feria se pudo realizar perfectamente. Al acto de inauguración en el polideportivo San Roque asistieron el alcalde de Tudela de Duero, Óscar Soto; el presidente de la Diputación de Valladolid, Ramiro Ruiz Medrano, y el delegado territorial de la Junta de Castilla y León, Mariano Gredilla.
Todos ellos coincidieron en que «esta feria sirve para poner en valor uno de los máximos atractivos de Tudela», apuntó el presidente de la Diputación, Ramiro Ruiz Medrano. Por otro lado, el alcalde de la localidad, Óscar Soto añadió que el año próximo celebrarán las bodas de plata de esta fiesta por lo que harán «algo especial», también reclamó que «el espárrago se convierta en un producto con marca de calidad». El delegado territorial de la Junta de Castilla y León, Mariano Gredilla, dijo que desde el Gobierno regional van a apoyar la marca de calidad de los espárragos tudelanos. Además, «el sector agroalimentario se está situando por encima de sectores como la automoción por eso todo lo que sea apostar por alimentos es fundamental», explicó.