Profesionalidad, mucha profesionalidad. El Club Deportivo Tudela de Duero organizó ayer un torneo veraniego que puso los mimbres para convertirse en uno de los eventos marcados en rojo por todos los aficionados al deporte balompédico.
Un centro de seguimiento GPS para los jugadores, un videomarcador digital y el glamour que rodeó al Club Deportivo Lourdes de Navarra -con nombre en el panorama internacional después de traspasar a su estilete Mikel Arce al Earthquakes de la liga estadounidense-, convirtieron por unas horas al campo tudelano en una nueva catedral del fútbol, con permiso de San Mamés.
En el plano puramente deportivo, poco o nada se pudo extraer del encuentro disputado entre el Palencia y el Valladolid B Promesas. Bueno, algunas sí. Por ejemplo, que Sergio García está molesto con su no convocatoria con el primer equipo y, como muestra de madurez, en vez de llorar por las esquinas y venirse abajo, el zamorano parece dispuesto a refrescar la memoria a 'Mendi' a base de buen juego y descaro.
El '7' pucelano volvió a ser el jugador llamado a tirar del carro del filial y, al igual que en el encuentro ante el Guijuelo de la pasada semana, suyas fueron las mejores jugadas del partido. Sin embargo, la falta de acierto ante la portería palentina evitó que los blanquivioletas se metieran en la final. La lotería de los penaltis les envió al partido de consolación, donde se impusieron al Tudela por 0-4.
Por su parte, el Palencia se coronó campeón al vencer desde los once metros al CD Lourdes.