Llegar a ser «un referente cultural para toda la comarca». Es en lo que pretende convertirse el nuevo auditorio municipal de Tudela de Duero, que con la colocación de las 456 cómodas butacas que completan el aforo y una vez finalizadas las obras principales de la estructura del edificio, situado en la Avenida de Valladolid, ultima su puesta de largo para empezar a funcionar el año que viene.
Una inversión de 3.200.000 euros, procedentes de los planes provinciales de la Diputación y del propio Ayuntamiento, ha posibilitado la ejecución de una infraestructura de 4.500 metros cuadrados construidos que se divide en planta baja, planta superior, sótano y semisótano. En todas las dependencias, la acústica, la sonoridad o la climatización ha sido tenidas en cuenta de manera especial.
El escenario de 250 metros cuadrados y la zona de platea conforman la parte principal de un centro cultural que también cuenta con aulas polivalentes, sala de proyección y de control, sala de exposiciones, sala de prensa, amplio recibidor, varios camerinos y un anfiteatro exterior para actuaciones destinadas a los más pequeños al aire libre. No falta tampoco el foso ubicado delante del escenario por si es necesario que alguna orquesta tenga que ambientar las representaciones.
Incorpora un telón cortafuegos, que en caso de incendio queda herméticamente cerrado, y divide y aísla la zona de escenario con el espacio destinado a los asientos. El montacargas en la parte posterior del escenario servirá para facilitar el trabajo a las compañías a la hora de descargar el material que van a utilizar. Existen aseos en todas las plantas y el auditorio, que cuenta con un centro de transformación propio que recoge toda la capacidad eléctrica, también está adaptado para su utilización por personas con algún tipo de discapacidad.
La muestra de teatro infantil, la gala del deporte, la presentación de la Feria de Exaltación del Espárrago y las actuaciones culturales de los grupos locales que hasta ahora se celebran en otros espacios de la localidad, y que poco a poco se van quedando pequeños, estarán vinculados al nuevo espacio, que el día de su inauguración contará con un estreno por todo lo alto. Además, la intención del Consistorio es ampliar visiblemente la oferta de contenidos y actividades en el auditorio, donde los vecinos serán los principales beneficiarios, con actuaciones de carácter provincial, regional e incluso nacional formando parte de las distintas redes de teatro de la Diputación o de la Junta. Éste será uno de los mayores retos para dar más renombre al centro, aparte de recoger todas las sensibilidades de las agrupaciones corales, teatrales y musicales que existen en el municipio que ven como está muy cerca de convertirse en realidad una de las reivindicaciones históricas de Tudela, después de que con el paso de los años hayan desaparecido los grandes puntos de encuentro que existían en la localidad como eran los teatros y el cine.
Para el alcalde, Óscar Soto, «este edificio va ser un referente cultural y por ello hay que darle la cobertura e importancia que se merece, porque históricamente Tudela era un referente cultural para toda la comarca. Y queremos que vuelva a serlo, porque es lo que a nosotros nos importa y es ahí donde tenemos que incidir y seguir trabajando». Soto espera ver las salas llenas, «que es lo importante».
Pero todavía quedan cosas por hacer antes de ver el auditorio en todo su esplendor. El Ayuntamiento tantea a las distintas administraciones públicas para conseguir financiación con el fin de hacer frente al millón de euros necesario para dotar al auditorio de mobiliario, sistema de sonido, iluminación, y parte de la tramoya y la concha escénica. «Los plazos son difíciles de calcular y trabajamos lo más rápido posible pero al final no depende de nosotros pues estamos a expensas de otras administraciones. Aunque pronto ya podrían estar abiertas al público las salas de exposiciones y aulas de formación», puntualiza.
«Y el entorno tiene que estar lo más bonito posible para que además podamos disfrutar de este centro como un espacio perfectamente vinculado con el municipio», comenta el regidor tudelano.
Año y medio de retraso
Las obras se han alargado en el tiempo y han acumulado un retraso de cerca de año y medio, según el alcalde. Una de las principales dificultades ha sido el descuerado con la empresa adjudicataria. «Hemos tenido nuestros más y nuestros menos, sobre todo a la hora de aceptar modificaciones que no entendíamos que fuesen necesarias», afirma Soto. Por eso se pasó por un proceso judicial para que la compañía aceptara el precio pactado en un principio y «al final vamos a tener un auditorio municipal de las características y precio que habíamos propuesto y que recoge las expectativas que había creadas».