Sardón de Duero (Valladolid) es el epicentro natural de una... denominémosla carta de vinos excepcional, una melodía de color rubí.
Una de sus bodegas tiene como elemento diferenciador una abadía del siglo XII, monumento nacional desde 1931. La construcción, situada en la finca El Pago de la Milla de Oro, es el emblema de la bodega Abadía Retuerta, dedicada a elaborar vinos de pago en una de las mejores zonas vitivinícolas del sur de Europa, situada a medio camino entre Tudela de Duero y Peñafiel.
La filosofía de la bodega se inició en 1996 de la mano de Pascal Delbeck, enólogo francés. Actualmente la bodega se encuentra bajo el control del premiado enólogo Ángel Anocíbar, cuya filosofía se basa en la elaboración de vinos que reflejen la personalidad de cada terruño, lo que conforma la esencia del vino de pago.
Abadía Retuerta abre ahora sus puertas para atraer a lo mejor del turismo español con la puesta en marcha de un hotel y un restaurante de lujo. La bodega tiene una superficie de 700 hectáreas, de las que 210 corresponden a viñedos, distribuidos sobre un conjunto de laderas a una altura máxima de 850 metros.
La finca se compone de 54 parcelas de características muy diferenciadas entre sí. Dicha clasificación se realiza en función de la composición del suelo. En cada pago está plantado con una sola variedad. En total hay un 70% de tempranillo, 10 % de cabernet sauvignon, 10 % de syrah y el 10% restante se divide entre merlot y petit verdot, una variedad novedosa con la que se elabora un vino monovarietal de una producción muy limitada.
El nombre Retuerta procede de la evolución de las palabras latinas rívula torta (ribera / orilla tortuosa), que define el territorio donde se sitúa la abadía a escasos 50 metros del río Duero.
La tecnología juega un papel básico en la elaboración de los vinos de Abadía Retuerta. Cinco estaciones meteorológicas; seis estaciones hídricas; tres dendrómetros que valoran el micro-crecimiento diario de la planta en función de la dilatación del tronco de la vid; y 14 torres antihelada aseguran que la producción de uva sea constante y adecuada.
El vino de referencia de la bodega es Selección Especial (en la imagen), que se presenta como una perfecta radiografía de la finca, ya que el porcentaje de uva con el que se elabora es similar al de las principales variedades plantadas en el viñedo (75 % tempranillo, 20 % cabernet sauvignon y 5 % merlot).
Prueba de su altísima calidad es que Selección Especial 2001 recibió en 2005 el galardón de Mejor Vino Tinto del Mundo en el Wine Challenge de Londres.

