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RSS | ed. impresa | Regístrate | 17 agosto 2008

Valladolid

VALLADOLID

Dos expertos corredores del encierro matinal de Tudela de Duero comentan sus vivencias en este tipo de festejos taurinos populares
17.08.08 -

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Durante una hora estuvieron los cinco toros de la ganadería de Joao Moura por las calles de Tudela de Duero en el encierro celebrado en la mañana de ayer sábado. Fueron sesenta minutos que los aficionados Adolfo Arranz y Juan Antonio Rodríguez vivieron con total intensidad, aunque la preparación de estos dos experimentados corredores comienza bastante tiempo antes de la suelta de los astados desde los corrales.
Para el tudelano Adolfo Arranz, más conocido por todos como 'Cholo', las fiestas de su municipio no sólo significan diversión y bailoteo hasta altas horas de la madrugad, sino que las vive pensando casi exclusivamente en lo que es su gran pasión desde pequeño: los toros. «En vez de estar hasta muy tarde por la noche, pues aprovecho más la mañana y voy a tomar el vermú y a dar una vuelta», afirma.
Estos días tiene como costumbre acostarse sobre las tres de la madrugada después de tomarse un reconfortante chocolate con churros en compañía de su novia y amigos. Para participar en los festejos «hay que estar preparado y dormir bien, aunque no sea mucho el tiempo que estés en la cama pero al menos descansar todo lo que se pueda», señala Adolfo, que aproximadamente una hora antes del encierro se comienza a poner el traje de la peña -pantalón blanco y fajín rojo- con el que habitualmente corre los encierros. No hay ritual establecido, pero sí la seguridad de que las zapatillas estén bien abrochadas para que no haya sustos o tropiezos inesperados durante el encierro.
De camino al recorrido recibe los saludos y los comentarios de los vecinos y tampoco faltan numerosas llamadas al móvil, sobre todo para preguntarle sobre los toros que se van a soltar. «Hoy (por ayer) hay que tener más cuidado de lo normal porque el suelo está algo resbaladizo debido a la lluvia caída», comenta Adolfo una vez dentro del recorrido.
Eso sí, cuando faltan cinco o diez minutos para el comienzo del festejo prefiere permanecer casi en silencio y estar concentrado en lo que va a ser el desarrollo de la cita taurina que va a afrontar con su amigo, y corredor y cortador, Juan Antonio Rodríguez 'Toño' con el que se encuentra en la plaza de Pablo Arranz instantes antes del encierro. Toño viene desde la capital vallisoletana dispuesto a dejar en el camino ajustados lances, como ya demostró en el concurso de cortes celebrado hace una semana donde quedó muy bien clasificado.
Sin alcohol
Este joven pucelano tiene especial predilección por la villa tudelana pues tiene grandes amistades en el municipio, una de ellas 'Cholo', que es el padrino de su hijo Denis. «Es importante participar en los toros pero descansado, sin alcohol en el cuerpo y sobre todo estar con Dios para que reparta suerte para todos», señala Toño, al mismo tiempo que empieza a realizar estiramientos cuando la cuenta atrás para el comienzo del festejo está a punto de llegar a su final. «Ahora es cuando te empieza a subir la adrenalina, aunque luego, con los toros en la calle, parece que estoy más tranquilo», destaca.
Son las diez en punto de la mañana y el estallido del cohete anuncia la salida de los toros de Joao Moura, de Portugal, desde los corrales y ante el nerviosismo de la concurrencia. Los dos corredores eligen la zona de la plaza de España hasta las talanqueras del puente para correr el encierro. Para ellos no hay trucos a la hora de ejecutar las distintas suertes, aunque apuntan algunas recomendaciones. «Lo primero es ver llegar a los toros lo más pronto posible, saber de que manera vienen y recabar toda la información posible en esos escasos cinco o diez segundos que te da tiempo. Eso vale mucho para ver cómo reacciona el astado, por ejemplo ante los cites de otros corredores, si se frena, si viene en carrera...», afirma Adolfo, que además es el presidente de la asociación taurina UNAT Fiesta Brava de Tudela de Duero.
Por su parte, Toño que participa en actos taurinos desde que tiene uso de razón y resalta la unión y el compañerismo existente entre los aficionados, destaca que «hay que tener algo de conocimiento en la materia y ver el comportamiento del ganado antes de nada. De camino aquí, en el coche, vengo pensando en hacer muy bien las cosas y en dar buenos cortes». Y es que hasta 160.000 kilómetros ha hecho Toño para hacer acto de presencia en distintos festejos a lo largo de la geografía nacional. «A mí me han educado con esta cultura y a mi hijo ya se la estamos inculcando, porque nosotros, por mucho que digan, somos los que más respeto tenemos por el toro», comenta.
Carreras y cortes
Los astados ya están en las calles tudelanas. Son sesenta apasionantes minutos en los que las ceñidas carreras y cortes toman el protagonismo en la calle para deleite del público que abarrota el recorrido tras el vallado. El festejo se desarrolla de forma limpia y sin heridos por asta de toro. Un sabroso almuerzo para reponer fuerzas, a base de huevos fritos y filetes pone fin a la jornada taurina matinal.
Para 'Cholo' uno de los momentos más peligrosos es «cuando la gente llama a los animales desde las talanqueras. Me parece un poco inconsciente por su parte porque la fuerza de un toro puede levantar una talanquera a la mínima creando una situación de peligro».
Fue lo que pasó la mañana del viernes en Tudela, «en el que uno de los toros del alba se salió del vallado y hubo que irle llevando poco a poco hacia la plaza», puntualiza Adolfo, que ya sabe lo que es la cara amarga de la fiesta cuando en Coria (Cáceres) hace un par de años tuvo que hacer frente a una grave cogida, «pero nunca se piensa en nada de eso cuando vas a participar en un festejo». De los encierros que más le gustan son también los de Cuéllar «porque la gente colabora mucho y eso sí que es un verdadero festejo popular», asegura este habitual de los encierros tudelanos. Hoy, de nuevo, volverá a repetir el ritual. Traje de peña, mirada concentrada, carrera delante de los toros y, después, tapita con los amigos.
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