
Él y los otros tres acusados pasarán hoy a disposición del juez de instrucción después de pasar las últimas 48 horas prestando declaración en los calabozos de la Comisaría de Delicias. La noticia de la detención de José Miguel 'Chori'; Santiago G. M., de 53 años, y Luis S. O., de 58, corrió ayer como la espuma por su municipio de residencia. Sus vecinos insisten en que no les sorprende lo ocurrido en el caso de los dos primeros -al tercero sólo le conocen «de vista»- después de que o bien estuvieran vinculados en el pasado con el mundo de las drogas o bien vivieran, como en el caso de Santiago, «por encima de su nivel».
Alto nivel de vida
Tanto es así que el jefe de la Brigada Judicial de la Policía Nacional, Ángel Martín Calvo, reconocía el martes que a los acusados les gustaba «vivir bien y moverse con buenos coches», como demuestran el mercedes y el volvo de gama alta incautados por los agentes en la 'operación Navío'.
El alcalde de Tudela de Duero, Óscar Soto, reconocía ayer que está «dolido porque aparezcan estos tres personajes y se vincule el nombre de Tudela con el narcotráfico porque este municipio no merece eso». El regidor felicita a la policía por su trabajo y recuerda que el Ayuntamiento «inició una lucha atroz contra la venta de drogas vinculada a locales de ocio hace ya muchos años».
Precisamente los camellos que frecuentan las zonas de ocio de la región eran uno de los principales destinos del millón de dosis incautadas por los agentes y que hubieran alcanzado un valor en el mercado de siete millones de euros en la venta al menudeo.
El juez tendrá hoy la última palabra sobre el destino de los cuatro sospechosos -los tres vecinos de Tudela y el también vallisoletano, pero residente en la capital, Pedro Francisco D. R., de 32 años- acusados de traer la droga de Colombia en un contenedor hasta Valencia y luego llevarlo a una nave del polígono Los Villares.





