
Para el jefe del Ejecutivo central, «el AVE y su uso coordinado con otros servicios de transporte ha demostrado que facilitar la movilidad de la población es la mejor estrategia contra la sangría demográfica. La sola puesta en marcha del AVE genera por sí misma puestos de trabajo». Sobre esta base, el presidente del Gobierno de España muestra en EL NORTE su firme convicción de que el AVE «será positivo para Castilla y León», tanto que siendo como es una comunidad de ciudades medianas, éstas pasarán a ocupar «un papel central. No serán un punto de partida, sino un punto de llegada de proyectos empresariales».
En su argumentación sobre los beneficios que la llegada de la alta velocidad ferroviaria tendrán para la comunidad autónoma, Rodríguez Zapatero también defiende que el AVE beneficiará al conjunto de la comunidad, no sólo a las ciudades en las que acabe teniendo parada. Así, asegura que su gobierno trabaja para evitar que se produzca un 'efecto túnel' , es decir, evitar «la posibilidad de que se potencien las grandes ciudades en detrimento del resto del territorio (...). El plan de infraestructuras de apellida estratégico, lo cual quiere decir que tiene una visión global de todo el territorio español. Esa mirada global -anuncia el jefe del Ejecutivo de la nación en la entrevista que mañana publicará EL NORTE- nos permitirá coordinar los itinerarios y los horarios con el acceso a otros medios de transporte, sea autobús o ferrocarril convencional».
Otras infraestructuras
Rodríguez Zapatero también habla en la entrevista con EL NORTE de la aplazada llegada de la alta velocidad ferroviaria a Barcelona. A la pregunta de si las inauguraciones de las líneas de Madrid a Valladolid y de Madrid a Málaga le mitigan los sinsabores de los problemas del AVE a Barcelona, el presidente reconoce que la alegría de la entrada del AVE en su lugar de nacimiento no le hace olvidar «las dificultades» que su gobierno ha tenido que afrontar en los últimos meses en las obras de la capital condal. «Y no puedo olvidarme de todas las molestias imprevistas que las obras, unas obras de magnitud extraordinaria, han causado allí a los ciudadanos».
El presidente agrega que la llegada del AVE a Barcelona «lleva demasiados años de retraso, demasiados. Por eso espero y deseo que se cierre esa asignatura pendiente lo antes posible».
Junto a las reflexiones que desarrolla sobre la alta velocidad ferroviaria, José Luis Rodríguez Zapatero aborda también las que se le plantean respecto a otro tipo de infraestructuras de comunicación, como la de la futura autovía A-11. Y se muestra optimista y esperanzado respecto al posible desbloqueo del trazado entre las localidades vallisoletanas de Tudela de Duero y Peñafiel. «Disponer de una buena comunicación por carretera nos interesa a todos, incluido el sector vitivinícola; así que yo creo que acabaremos cerrando un acuerdo definitivo muy pronto», indica.
Y de infraestructuras y obras también trata otra parte d ela amplia entrevista de EL NORTE DE CASTILLA con el jefe del Ejecutivo de la nación. Concretamente la referida al soterramiento del AVE en Valladolid, motivo especial de polémica política en las últimas semanas. El presidente deja muy claro que mañana, 22 de diciembre, todos los ciudadanos, «todos, estamos convocados a una celebración. Quiero insistir en que es una celebración de toda la comunidad», afirma dejando muy claro que para él, su gobierno y su partido el AVE a Valladolid debe «servir a los ciudadanos y no a la lucha política entre partidos». Y avisa: «Quien lo enfoque así, se equivoca».
Sobre el hecho de que el AVE entre en Valladolid en superficie y no soterrado, y sobre la polémica que el PP ha desatado asegurando que el Gobierno de Aznar sí que preveía la entrada de este tren soterrado en la capital del Pisuerga, Rodríguez Zapatero pide que se sea riguroso con los hechos. «El trazado fue redactado por el Gobierno anterior y no se incluyó el soterramiento por falta de acuerdo entre las administraciones involucradas: Ayuntamiento de Valladolid, Junta de Castilla y León y Gobierno central, las tres gobernadas por el Partido Popular en ese momento».
Sobre el cuestionamiento de la seguridad de la línea, que fundamentalmente ha procedido de las filas del PP, el presidente del Gobierno es especialmente contundente: «Nuestra certidumbre se fundamenta en una cifra que habla por sí sola: sesenta mil kilómetros de pruebas. Sesenta mil. Es lo que habrá rodado ya la línea el 22 de diciembre cuando haga oficialmente su primer servicio».










