Javier Aguado ha debutado este año como propietario de una caseta en la feria de día durante las fiestas de Tudela de Duero en honor a Nuestra Señora de la Asunción y San Roque. Su experiencia como hostelero -regenta un bar de copas y una taberna en la localidad- y el buen resultado de la feria ha hecho que su experiencia sea «satisfactoria» y se anima a repetir el año que viene.
-¿Por qué decidió montar una caseta durante las fiestas de este año?
-Primero porque es una actividad que está bien en estos días, ya que cambias de la rutina del bar, trabajas al aire libre y se gana bastante dinero. Además, bares como la taberna que tengo, donde se sirven tapas y raciones, durante las fiestas no funcionan.
-¿Cómo ha sido su primera experiencia?
-No ha sido como esperaba porque pensaba que iba a haber más gente. Los hosteleros que han instalado casetas otros años dicen que se ha trabajado la mitad, pero lo cierto es que todos nos hemos quedado sin género. Creo que la situación económica también se nota. Los mejores días han sido el 14 y el 15, sobre todo por la noche, cuando se ha trabajado muy bien, por eso no entiendo por qué hubo que cerrar anoche.
-¿Qué le parece la nueva ubicación de casetas, en la plaza 1 de mayo?
-Hubiera preferido que estuvieran todas juntas, aunque la verdad es que esta zona ha funcionado muy bien, hemos sido competitivos con el otro espacio donde hay muchas casetas, la plaza de Pablo Arranz.
-¿Cuál ha sido su pincho estrella?
-Sin duda el 'pincho Pepe', que es carne con un adobado argentino. Habré vendido unos 80 kilos, y porque se me acabó...
-¿Repetirá el año que viene?
-Sí, porque he terminado muy satisfecho y la experiencia ha sido rentable, a pesar de que yo compré la caseta, a modo de inversión, en vez de alquilarla. Cambiaré algunas cosas, como la decoración, y también introduciré novedades en la cocina: más guisos y pinchos fríos, en vez de tantos montados.