Después de nueve años como profesor en la Escuela Municipal de Música de Tudela de Duero, Miguel Ángel Tabarés es ahora el nuevo director que se encarga de la gestión del centro con la puesta en marcha de sus propias ideas e iniciativas. Cuenta con un proyecto educativo cargado de actividades acordes a las necesidades de la localidad.
-¿Cómo ha sido la respuesta de los vecinos ante esta nueva etapa?
-Más que satisfactoria porque hemos pasado de 44 alumnos matriculados el curso pasado a los 105 que tenemos este año. El apoyo popular ya existe, ahora hay que saber mantenerlo y saber trabajar con esta gente. El claustro de profesores se ha incrementado notablemente -está compuesto de ocho docentes- que en su mayoría, además de su carrera como músico, tienen una formación pedagógica, algo que viene más que bien para tratar con niños.
-¿Qué valora principalmente de la gestión actual de la escuela?
-La palabra que puede definir la nueva gestión es flexibilidad, ya que nos adaptamos a lo que nos demandan. Queremos que en edades tempranas no aborrezcan la música, porque exige esfuerzo y sacrificio, e intentamos dársela con azúcar para que les guste y sigan practicando y aprendiendo. Por ello, aparte de hacer música, aquí tratamos de educar y de saber captar el interés y la atención de los pequeños.
-¿Qué proyectos de futuro tiene en mente?
-Intentar traer música con ordenadores, llegar a la tercera edad, formar una escolanía y hacer talleres o actividades más puntuales, como cursos acelerados de guitarra y otros instrumentos.
-¿Qué otros retos se plantean?
-Tenemos tres grupos de instrumentos colectivos, porque aunque el niño recibe la enseñanza de su instrumento de forma individual, luego lo bonito de la música es tocar con más gente.