Ninguno sabe por dónde discurre realmente el trazado definitivo de la Autovía del Duero pero todos coinciden en que se trata de la «mejor opción». Los representantes de los grandes partidos aplaudieron ayer la decisión o, más bien, la intención oficiosa del Ministerio de Fomento, sin que éste la haya confirmado, de optar por la alternativa norte entre Tudela de Duero y Quintanilla de Arriba y descartar así la duplicación de la actuar calzada de la Nacional 122. Unos y otros, es decir, los políticos del PSOE y del PP sí se emplearon a fondo para darse 'tortazos políticos' sobre quién es el culpable del retraso en la ejecución de una A-11 proyectada en el 2000.
Por el lado del partido del Gobierno central, el secretario regional del PSOE, Óscar López, destaca que «ya era hora de tomar una decisión definitiva después de 15 años con el proyecto atascado desde que Aznar y Cascos liaron el tema» para después afirmar que la variante norte -sin concretar el trazado- es una «solución óptima» porque cuenta con el consenso de la Junta y del Ministerio de Fomento. El político matiza que «no merece la pena mirar al pasado y ahora sólo tengo que agradecer la disposición del Gobierno de desatascar el trazado». Eso además de mostrar su total convencimiento de que «se va a hacer lo correcto».
Más cauteloso se muestra el subdelegado del Gobierno, Cecilio Vadillo, a la hora de asegurar que «lo importante es que ese tramo se va a desatascar y esa es una buena noticia para la provincia y para la Ribera del Duero». Su superior jerárquico, el delegado Miguel Alejo, se limitó a concretar que la opción que elegirá Fomento oficialmente antes del verano «no es la que proyectó Francisco Álvarez Cascos (Norte-Centro) sino la alternativa Norte-Sur» impulsada por el Gobierno del PSOE.
Sentido común
No creen lo mismo tres de los representantes del Ejecutivo autonómico. El primero, el consejero de la Presidencia y portavoz de la Junta José Antonio de Santiago-Juárez, criticó a los socialistas por «paralizar de forma sectaria el desdoblamiento» que ellos mismos «defendían» para luego apostar por la variante Norte propuesta por el Gobierno de Herrera. En el mismo sentido, el vicepresidente segundo Tomás Villanueva calificó de «buena noticia» para la comunidad que «prevalezca el sentido común», es decir, la alternativa impulsada por la propia Junta.
Pero ninguno tiene constancia de cuál será el trazado definitivo, como así reconoce el consejero de Fomento, Antonio Silván, quien confía en que el ministro concrete este extremo en el encuentro previsto con Juan Vicente Herrera para el 2 de junio. Silván entiende que la variante Norte «es la más coherente para el interés general» y critica que, mientras ellos abrieron la autovía de Segovia, «el Ministerio de Fomento paralizó la del Duero durante estos cinco años».
El presidente de la Diputación, Ramiro Ruiz Medrano, no quiso entrar a valorar el trazado e insistió en que «se han perdido cinco años en la ejecución de una autovía que es vital para la provincia».
Al cruce de acusaciones entró también el líder del PP, Mariano Rajoy, quien auguró durante su paso por Peñafiel que «luego no se arreglará, pero nosotros haremos la autovía cuando gobernemos».