
El alcalde de Viana, Alberto Collantes, calificó ayer la jornada como «día histórico para la localidad», y alabó la intervención de la Consejería de Fomento, si bien también mostró su preocupación por los dos cruces con la antigua carretera que se han realizado para entrar o salir de la variante. «Es el momento de estar felices, pero sí pienso que se puede resolver de una manera que aporte más seguridad», explicó el regidor, quien mostró su satisfacción por la confirmación de que el paso a nivel desaparecerá en un plazo no superior a dos años.
La inversión de Fomento ha alcanzado los 4.207.909 euros y su ejecución no sólo resulta interesante por los dos aspectos señalados sino también porque la infraestructura forma parte de la llamada Ronda Supersur, que enlazará Simancas, Puente Duero, Viana, Boecillo, la autovía Valladolid-Segovia y Tudela de Duero. Una intervención que en términos presupuestarios supondrá 36,6 millones en su conjunto. El consejero de Fomento, Antonio Silván, anunció ayer que, una vez abierto el tramo de Viana, falta por desarrollar la variante de Tudela de Duero, «que se incluirá en el próximo Plan Regional de Carreteras, 2008-2020».
Valladolid-Segovia
Antonio Silván aclaró ayer además que se están cumpliendo los plazos de la autovía que conectará Valladolid con Segovia y que estará concluida en el verano del 2008. El tramo de ocho kilómetros que se sitúa a la salida de Segovia se encuentra ya abierto al tráfico rodado, aunque la inauguración oficial se realizará la próxima semana.
El responsable regional de Infraestructuras anunció también que el próximo Plan de Carreteras «incluirá una partida muy importante para el capítulo de seguridad vial», de tal forma que no habrá ninguna vía con una anchura inferior a seis metros. La medida afectará a doscientos kilómetros de carreteras en la provincia de Valladolid y a 3.400 en Castilla y León.










