La variante de la futura Autovía del Duero (A-11) que circunvala conjuntamente las localidades ribereñas de Castrillo de la Vega, Aranda de Duero y Fresnillo de las Dueñas podría entrar en servicio en el plazo aproximado de un año. La fecha la dio a conocer el delegado del Gobierno en Castilla y León, Miguel Alejo, quien visitó ayer las obras. Unos trabajos que se iniciaron a finales de 2008, que según su director marchan a muy buen ritmo, con un grado de ejecución que se considera ejemplar para proyectos de este tipo, lo que hace prever que salvo imprevistos se cumplan los plazos de ejecución previstos, fijados en 24 meses.
Además de esta infraestructura, el delegado del Gobierno destacó que el Ministerio de Fomento también está ejecutando en esta zona de la provincia de Burgos el tramo de la A-11 que conectará esta variante con Langa de Duero, de 20,6 kilómetros y 45 meses de ejecución, (en el caso del territorio burgalés se está llevando a cabo la sustitución de las tuberías de riego que se van a ver afectadas), con un presupuesto de 64,1 millones de euros.
En cuanto al resto de la Autovía del Duero, Alejo no se atrevió a aventurar un plazo para que esté disponible en su totalidad «porque hay distintos tramos y cada uno tiene su tiempo», aunque sí reconoció que el último que se finalizará será el conflictivo de Quintanilla de Onésimo a Tudela de Duero, actualmente en fase de estudio medioambiental.
El delegado territorial destacó además que, al margen de los puntos donde ya se ha desdoblado la carretera, entre Soria y Quintanilla existen actualmente ocho tramos en obras y uno a punto de finalizar la licitación, se está ejecutando otro entre Toro y Zamora mientras que entre esta ciudad y la frontera portuguesa ya se está ejecutando la Ronda Norte de Zamora y los otros tres restantes se están redactando los proyectos. En cualquier caso confirmó que todos los tramos de la A-11 pendientes estarán en obras en 2011, como anunció el ministro de Fomento, José Blanco, «porque hay un compromiso del Gobierno de cumplirlo con voluntad política y con Presupuestos Generales del Estado».
15,1 KILÓMETROS. Las obras de la variante de Aranda de Duero tienen por objeto la construcción de un tramo de 15,1 km de autovía integrados en el itinerario de la A-11. El proyecto total de la obra incluyendo expropiaciones y asistencia técnica es de 58.180.885,80 euros.
El inicio del tramo tiene lugar en la carretera BU-V-2031, que comunica Adrada de Haza con Castrillo de la Vega, un vial que se va a acondicionar para enlazar con la N-122 hasta que se ejecute el siguiente tramo de la autovía en sentido Valladolid. Desde ese punto la traza comienza a alejarse de la carretera actual, discurriendo en dirección oeste-este y dejando la capital ribereña al norte.
En el punto kilométrico 6,850 cruza sobre la A-1, donde se ha dispuesto un enlace que permita todos los movimientos entre ambas autovías. Muy avanzAdo en su ejecución es el elemento más significativo y espectacular al haberse diseñarse con tipología de trébol completo con vías colectoras en ambas autovías.
Posteriormente el trazado continúa en terraplén durante más de dos kilómetros, con el fin del salvar la antigua carretera N-1 y la vía del ferrocarril de la línea Madrid-Burgos. Al final del tramo el trazado discurre paralelo al Canal de Guma, al norte del mismo y muy próximo a él, siendo la parte que va más retrasada. Precisamente, aunque en Fresnillo suscitó quejas el trazado elegido por discurrir por la vega, desde el Ministerio de Fomento se asegura que en todo el recorrido se ha intentado que el trazado afecte en la menor medida posible a los viñedos y regadíos existentes en la zona, así como bordear las masas arbóreas.
Esfuerzo inversor
El delegado del Gobierno destacó el esfuerzo inversor del Gobierno en la provincia, con 108,8 kilómetros de autovía en obras además de la línea de alta velocidad Burgos-Valladolid con todos sus tramos en ejecución o licitación, y en la región, donde al final de 2009 cifró en 10.000 millones de euros el gasto en obra pública de la era Zapatero.
Alejo defendió la importancia de la obra pública en tiempos de crisis, de cara a generar empleo y a la subsistencia de las empresas nacionales, y la relevancia del Plan E, rebatiendo las críticas del alcalde abulense y presidente de la Federación Regional de Municipios y Provincias, Miguel Ángel García Nieto, quien le resto interés. «Si no tiene importancia, en su Ayuntamiento que renuncie a ello. Si no lo hace será porque es positivo», manifestó.