Arroyo de la Encomienda ha sacado pecho de ladrillo y músculos de hormigón para certificar que es -o al menos lo ha sido entre el 2003 y el 2008, en los tiempos de las grúas firmes- el pueblo de la provincia con mayor tirón demográfico, el municipio que más ha crecido durante la primera década del milenio. Y a un ritmo tan importante (5.785 vecinos más) que él solito compensa las pérdidas que desde el 2003 se han registrado en 133 localidades de la provincia, incluida la capital, de cuyos padrones se han caído 5.496 residentes.
La despoblación del medio rural -especialmente preocupante en Tierra de Campos, donde ni siquiera la inmigración ha sido freno suficiente- y la huida de vecinos de la capital, escupidos por los pomposos precios de la burbuja inmobiliaria se han visto compensadas -y con creces- por el crecimiento registrado no sólo en Arroyo, sino también en otros municipios del alfoz, que han maquillado con cifras absolutas la sangría que se vive en más de la mitad de los pueblos de la provincia. Lo certifican los datos del padrón y del Anuario Económico de La Caixa, presentado ayer, que cifra en el 4,48% (22.717 personas más) el crecimiento de población en la provincia. El conjunto se viste de números verdes, pero a costa de un evidente desequilibrio. El entorno de la capital crece con nuevos vecinos. Lo hace Arroyo, pero también Zaratán, que suma 2.875 residentes, o La Cistérniga, con 2.979 (más de los que pierde la capital). Aldeamayor se cuela en la fiesta demográfica con 1.134 nuevos vecinos y Boecillo lo hace con 1.262 en un suma y sigue que también se deja sentir en Renedo o Tudela de Duero.
Y mientras, los pueblos pequeños parecen condenados a serlo cada vez más. Las mayores caídas de la provincia -en términos absolutos- se han dado en Fresno el Viejo (107) y en Villalón de Campos (77 vecinos menos), cabecera de una de las zonas más castigadas de la provincia. En Tierra de Campos la pérdida demográfica se cuantifica en 2.822 vecinos. La mayor parte de los municipios de esta comarca está abonada a los números rojos, circunstancia que desemboca, por ejemplo, en cierres de escuelas por la falta de niños. Ocurrirá este próximo curso, por ejemplo, en Villavicencio de los Caballeros (32 vecinos menos en el padrón). Pero hay honrosas excepciones. Como Villanueva de la Condesa. Allí el registro municipal ha apuntado a 26 nuevos residentes, fruto de una campaña de repoblación auspiciada por una iniciativa a la que se empiezan a apuntar más municipios de la provincia. Casas con bajas rentas para familias con descendencia. En el conjunto de la comunidad, la población creció a un ritmo inferior al de Valladolid. Lo hizo en el 2,8%, aunque hubo descensos en Zamora (1,2%) y Palencia (0,9%). A la cabeza del crecimiento de sitúa Guadalajara (aumenta el 28,2%) y en el lado opuesto de la balanza se coloca Orense, que perdió el 1,8%. En España, en el 2008, la población era de 46.157.822 habitantes, el 8,1% más que en el 2003.-
Vehículos.
Más indicadores. El informe de la entidad de ahorros certifica el notable incremento de automóviles registrado en la provincia. Si la población ha crecido en 22.717 personas en un año, el número de coches lo ha hecho en 60.650. Cada vez hay más hogares con más de un vehículo. Aquí hay un coche por cada 1,62 habitantes (en el 2003 eran uno por cada 1,91) y en las provincias más urbanas y motorizadas, Madrid y Barcelona, la referencia es de 1,42 y 1,47, respectivamente. Esta mudanza de familias al alfoz (muchas aún con trabajos en la capital) puede servir como explicación para el notable incremento del parque móvil de la provincia.
Desempleo.
Aún no había llegado lo peor, pero entre el 2003 y el 2008 el paro registrado en Valladolid (en comparación con la población total) había crecido el 11,3%; aún así, es el aumento más moderado de todas las provincias de la comunidad.
Empresas.
El anuario atiende a otros indicadores puramente económicos, como el número de actividades industriales. En el 2008 eran 8.295 (frente a las 7.564 del 2003) y los autores del informe reconocen que habrá que esperar a ver cómo afecta la crisis al número de empresas registradas.
Comercio.
También ha crecido el número de establecimientos comerciales. Hay 1.138 tiendas más que en el 2003 (hasta un total de 11.044), que suman 1.341.634 metros cuadrados de superficie comercial minorista. Esto supone que cada consumidor toca a 2,53 metros cuadrados de tienda. En Madrid y Barcelona son 2,31 y 2,34, respectivamente. Por el contrario, ha bajado el número de bares. Hay 128 menos.